Se trata de un escalador francés de 29 años que sufrió una fuerte contusión en el tobillo cuando ascendía por el Mallo Frechín en la provincia de Huesca. Un helicóptero tenía que acercarse a escasos metros de la pared en la que se encontraba el alpinista, pero con cuidado de que las palas del rotor no impactasen con la roca.

