
El Mundo
"Las exigencias de Junts que el PSOE no acepta: transferir la inmigración a Cataluña, la cuestión de confianza e "ir a Waterloo de rodillas"". Bueno, eso hoy. Y de rodillas a Waterloo ya fue Cerdán. "Lo que ayer sucedió en el Congreso de los Diputados no solo retrata el colapso de la legislatura, sino el impacto que tiene sobre la vida de los ciudadanos la decisión intransferible del presidente de hacer depender el futuro del país de una alianza imposible. Tras la derrota parlamentaria que Junts asestó al Gobierno, los españoles verán afectada su economía diaria de forma tangible: se acaban las bonificaciones para el transporte público -ayer se registraron colas para obtener los últimos abonos subvencionados-, no se aprueban las ayudas previstas para las empresas afectadas por la dana, el SMI no subirá como pretendía el Ejecutivo, las pensiones no se revalorizarán -al menos hasta que el PP auxilie a Sánchez si su propia iniciativa sale adelante- y termina el bono social de la factura de la luz". Toma ya. "Por primera vez, Junts votó no a todas las iniciativas del Gobierno en un varapalo sin precedentes, pues se produce tras el órdago lanzado públicamente por el prófugo y después de tres días de negociaciones en Bélgica y vía telefónica". Bueno, el varapalo lo sufrieron los ya sufridos ciudadanos. "Sin mayoría social y, ahora de forma constatable, sin mayoría política, al presidente solo le quedan dos salidas: someterse a una cuestión de confianza o convocar elecciones". Elecciones, ya le ha dicho Tezanos que va a ganar ¿a qué espera?
Claro, que si hacemos caso a Jiménez Torres nos echamos a temblar. "Subámonos a una máquina del tiempo y viajemos a noviembre de 2016. Encontremos a un estadounidense que acaba de votar al Trump de entonces y anunciémosle lo que va a ocurrir. Contémosle que el tipo al que acaba de apoyar se negará, cuatro años después, a reconocer su derrota electoral, que montará una gigantesca campaña de intoxicación y de intentos -algunos legales, otros ilegales- de subvertir el resultado, y que terminará alentando un asalto violento al Capitolio por parte de sus seguidores. Expliquémosle, también, que ese dirigente se volverá a presentar a unas elecciones prometiendo, entre otras cosas, indultar a quienes participaron en aquel asalto. Y digámosle finalmente que él -nuestro votante republicano de 2016- le votará de nuevo. Es muy posible que nos responda que eso no puede ser, que él nunca apoyaría algo así. Subámonos a la misma máquina del tiempo y viajemos a noviembre de 2019. Encontremos a un español que acaba de votar al Pedro Sánchez de entonces, y contémosle lo que va a ocurrir. Expliquémosle que el dirigente al que acaba de votar indultará a los sediciosos del procés, reformará el Código Penal al gusto de los delincuentes y amnistiará al mismo prófugo al que había prometido traer a España para que respondiese ante la Justicia. Podemos hablarle, además, de la colonización de las instituciones y de la Ley Begoña. Anunciémosle entonces que, después de todo eso, él -nuestro votante socialista de 2019- seguirá indicando a los encuestadores que volverá a votar a Sánchez. No es descabellado pensar que ese votante también diga que esto es imposible; él no apoyaría algo así. Quizá añada que todo eso son exageraciones de la derecha, que está muy radicalizada". Y eso ha pasado. Y puede volver a pasar.
El País
"El Gobierno dejará que se vean los efectos del no del PP y Junts a la subida de pensiones". "El Ejecutivo no prevé un nuevo decreto inmediato y quiere volcar la presión de los pensionistas sobre la oposición, que ha decidido tumbar la revalorización. 12 millones verían una rebaja grande en febrero". Eso de que el PP tiene la culpa de todo no sé yo si va a colar. Gobierna Sánchez. ¡Y cómo gobierna, Franco se quedó corto! "El PP asume el riesgo de tumbar las pensiones a cambio de evidenciar la debilidad del Gobierno". Ya no hay pescado que vender. Los sanchistas votarán a Sánchez haga lo que haga y los antisanchistas intentarán sacarlo del poder de la misma manera. Ni pensiones, ni bono bus, ni leches.
Naturalmente, el periódico al servicio de Sánchez se pone manos a la obra. "El PP ha perdido una ocasión inmejorable de presentarse ante los españoles como una formación que pone la resolución de los problemas y el alivio de los sectores necesitados de políticas públicas por encima del desgaste al Gobierno. Nadie gana en este partido, que siembra inquietud entre los beneficiarios de las medidas incluidas en el decreto. Todo es parlamentariamente legítimo, pero revela una vocación de vuelo gallináceo si tenemos en cuenta los acuciantes problemas geopolíticos que afrontan España y el conjunto de la UE. Y que se ciernen más amenazadoramente, por cierto, sobre los más débiles". El problema de este panfleto es que, salvo la mafia sanchista, todo el mundo sabe que es pura basura.
"El Consejo General del Poder Judicial abre una investigación al juez Carretero por el interrogatorio a Elisa Mouliaá". Este tipejo ha dejado al juez de la minifalda en paños menores. ¿Pero de dónde ha salido este personaje? Luz Sánchez Mellado también está estupefacta. "De las imágenes filtradas de la declaración de la actriz Elisa Mouliaá ante el juez Adolfo Carretero por su denuncia contra el político Íñigo Errejón por acoso sexual, además de la de la denunciante, subyuga la cara de una mujer que escucha, a pie derecho tras ella, las preguntas del magistrado. "¿Sabe para qué se sacó él el miembro viril? ¿Le intentó bajar las bragas? ¿No será que quería algo con él? ¿Cuánto tiempo estuvo chupándole las tetas?". Al oír semejante lascivo y soez chorreo de un juez a una denunciante de violencia sexual, la oyente en cuestión, una funcionaria del juzgado a la que una se imagina curada de espantos de tanto escuchar a criminales tratados con exquisito respeto por sus señorías, no sabe dónde meterse del bochornazo. Así estamos muchas. Y muchos. Atónitos e indignados". Y esperando que le caiga el marrón que se merece.
"No se trata de quién lleva razón en el proceso. Errejón tiene derecho a la presunción de inocencia, y Mouliaá ni es ni tiene que ser la víctima perfecta. Impulsiva, incontinente y sospecho que imprevisible incluso para ella misma, se mete en charcos innecesarios y acude, previo pago, a programas de entretenimiento a someterse al juicio de los tertulianos. Pero se supone que un juez juez es otra cosa: confronta y pregunta, sí, pero ni riñe ni humilla". Así que Luz se lo dice a la cara y muchos y muchas nos sumamos. "Como no soy jueza ni parte, yo sí me atrevo a decírselo en su propia lengua: hay que joderse, Carretero. Con jueces como tú a ver quién es la guapa que denuncia".
ABC
"Caixabank, Naturgy, Cellnex y Colonial no se plantean volver a Cataluña". Y al Sabadell le puede costar la clientela de fuera de Cataluña. "Las recientes operaciones 'Murtra en Telefónica' y 'retorno del Sabadell a casa', con el aval de empresarios afines, arranca el plan sanchista y del PSC, que permitirá a Cataluña volver a rivalizar con Madrid", dice María Jesús Pérez. Por Dios, ¿es que Sánchez no va a parar nunca?
María Jesús Fuenteálamo también habla del ¿juez? De la mujer agredida por Errejón. "Mis amigas, las que aseguran que le darían una leche a cualquiera que se propasara con ellas –no lo dudo–, también lamentan que por denuncias como esta hay muchísimas mujeres atrapadas en relaciones de altísima violencia que no se atreven a pisar un juzgado. Viendo el interrogatorio del caso Errejón-Mouliaá, sólo puedo darles la razón". Ni de lejos.
La Razón
"Sánchez acusa la parálisis, pero no valora elecciones: "Para nada"". "La "chequera" que exige cobrarse ya Puigdemont". Otra cosa no será, pero está disfrutando como un enano. "Tras la debacle parlamentaria, los sanchistas y sus aliados se dedicaron a culpar al PP. Es increíble. No se sentaron a negociar nada y pretendían que apoyara el real decreto ómnibus. En cambio, evitaron criticar a Junts. No se puede responsabilizar a Feijóo de una derrota que es consecuencia de la impericia de unos incompetentes". Bueno, hablamos de la mafia. Ellos pueden hacer lo que les viene en gana. De hecho, "basta con que la bancada socialista respalde los proyectos de ley de revalorización de las pensiones, las ayudas por la dana o las bonificaciones al transporte público que va a presentar en el Parlamento el Partido Popular para que la dinámica política recobre la normalidad y los ciudadanos sean debidamente atendidos", explica el editorial.
"De haber querido que se aprobaran los bonos al transporte y la actualización de las pensiones, no tenía Pedro Sánchez más que segregarlos del decreto ómnibus y negociar con el PP, cuya sede, en la calle Génova de Madrid, está mucho más cerca que la localidad belga donde reside Carles Puigdemont. Tal es así, que el equipo de opinión sincronizada de la Presidencia del Gobierno ya había preparado el argumentario para que los ministros lo extendieran en las redes sociales. Extraña, sin embargo, la tibia reacción socialista ante la otra derrota parlamentaria, la de la tributación especial de las eléctricas, tal vez, porque con el malvado PP también se ha alineado el PNV y no es cuestión de incomodar a otro socio de investidura, por más que sus votos no sean tan decisivos como los de Junts". Pero a Sánchez le hablas de Feijóo y le entra urticaria.
Alejandra Clements habla del juez colegui de Errejón. "La controversia ha llegado por la forma y el tono en los que el juez se dirigía a la denunciante. Ha generado estupor lo incisivo de los requerimientos, como si, de repente, las quejas de los expertos en violencia de género cobraran todo el sentido. El respeto, siempre exigible, pero más en determinados asuntos, se impone como requisito indispensable para no desalentar a las víctimas a exponer su intimidad ante un tribunal. Esa exigencia de neutralidad y tacto en el complejo arte de preguntar no invierte la carga de la prueba ni socava el principio de presunción de inocencia, al contrario, dota al proceso de todas las garantías judiciales necesarias. Y para esclarecer la verdad que se oculta tras una denuncia y dos versiones es imprescindible el rigor y la suficiente inteligencia, precisión y respeto en los interrogatorios". Desde luego, se ha retratado el tipo.