
El expresidente de la Generalidad que inició el proceso y organizó la consulta ilegal de noviembre de 2014, Artur Mas, se ha referido a su sucesor como un líder que "quizás no es capaz de aglutinar" en un eventual regreso de Junts per Catalunya a las esencias de Convergència, el partido que fundara el evasor fiscal confeso Jordi Pujol.
Artur Mas sostiene que "Convergència hoy no existe, pero eso no quiere decir que no haya mucha gente que se identifique, actualizada, con un proyecto de país que durante muchos años representó Convergència". Son declaraciones al medio "Regio 7" de Manresa en las que Mas, preguntado por el retorno del partido que tuvo que cerrar por la corrupción del 3%, afirma: "No es un retorno; para mí es llenar un vacío que se ha producido en estos últimos años. Hay mucha gente del centro amplio que no se siente cómoda ni con la derecha estricta ni con posiciones de izquierda poco liberales. Falta alguien que la represente bien".
Y ese alguien no sería Puigdemont, según Mas. "El president Puigdemont quizá no es capaz de aglutinar, pero debe estar", señala el expresidente que tuvo que disolver Convergència. Además, se muestra muy crítico con la falta de unidad en el independentismo. "Estamos claramente peor, y tenemos una prueba empírica: con la composición del ‘Parlament de Catalunya’ hemos pasado en unos años de una mayoría a favor de la independencia a otra en la que los partidos de estricta obediencia catalana, aquellos que no dependen en absoluto de Madrid, no suman, no tienen mayoría. Hemos pasado de la independencia a la máxima dependencia, algo que no tiene ningún sentido. Esto quiere decir que hay cosas que no se han hecho bien".
Según Mas, esto se debe a dos grandes razones: "La primera es que la represión del Estado ha hecho mella. La segunda es que el mundo independentista, en lugar de hacer piña, se ha desunido y cada cual ha ido por su lado. Esto ha provocado desencanto y frustración en muchas personas".


