
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estaría siendo tratado desde hace meses por una dolencia cardiovascular en el Hospital Ramón y Cajal, según publica Libertad Digital. Las mismas fuentes citadas por el diario señalan que la afección cardíaca no habría sido el único problema médico al que ha tenido que hacer frente en los últimos tiempos, aunque subrayan que otras lesiones no tuvieron repercusión clínica significativa.
Asimismo, apuntan a que Sánchez sería: "Sánchez es un paciente muy hipocondríaco y está obsesionado con su estado de salud desde que llegó a la Presidencia del Gobierno. Cuando se instaló en la Moncloa, su esposa Begoña Gómez exigió que el entonces jefe del Gabinete médico acompañase siempre a su marido a todos los actos y viajes", concluyen.
El miedo constante a enfermar o morir
Más allá del caso concreto, la hipocondría, denominada actualmente trastorno de ansiedad por enfermedad, es una condición de salud mental caracterizada por una preocupación excesiva por la salud, generalmente acompañada de la creencia infundada de padecer una enfermedad grave. No se trata de una simple inquietud ocasional ante un síntoma, sino de un estado persistente de angustia y vigilancia extrema sobre cualquier señal corporal.
Las personas con este trastorno viven con un miedo insistente a enfermar o morir por una patología seria. Ese pensamiento constante genera un elevado sufrimiento psicológico y un estado de ansiedad casi permanente. Los hipocondríacos suelen necesitar consultas médicas frecuentes y pruebas diagnósticas continuas para confirmar que no padecen ninguna dolencia. Sin embargo, la tranquilidad que obtienen tras los exámenes suele ser temporal, ya que pronto reaparecen las dudas.
En algunos casos, la conducta adopta la forma opuesta: evitar acudir al médico por temor a recibir un diagnóstico devastador. En ambos extremos, ir al médico con extrema frecuencia o la evitación, el denominador común es el sufrimiento. Aunque muchas personas pueden reconocerse como "ligeramente hipocondríacas" en momentos puntuales, el trastorno clínico va mucho más allá de las preocupaciones sanitarias normales y requiere diagnóstico profesional.
La hipocondría puede traducirse en consecuencias físicas reales
Un amplio estudio sueco publicado en JAMA Psychiatry puso en 2023 de relieve una situación preocupante para los que sufren esta condición. La investigación, liderada por David Mataix-Cols, del Instituto Karolinska, analizó durante 24 años (entre 1997 y 2020) los datos de miles de personas diagnosticadas con hipocondría gracias a que el sistema sueco de clasificación de enfermedades dispone de un código específico para este trastorno. Los resultados mostraron que quienes padecen ansiedad por enfermedad presentan un mayor riesgo de muerte tanto por causas naturales como no naturales, especialmente por suicidio.
Los investigadores apuntan al estrés crónico y su impacto sostenido en el organismo como posibles explicaciones de este fenómeno. La hipervigilancia constante, la ansiedad mantenida y el desgaste emocional podrían traducirse en consecuencias físicas reales. De este modo, lo que comienza como un miedo desproporcionado a enfermar puede acabar teniendo efectos medibles en la salud.


