
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado este miércoles que el 40 por ciento de los vehículos utilizados por la Guardia Civil para el traslado de presos y detenidos carece de cinturones de seguridad operativos lo que, a su juicio, pone en riesgo tanto a los arrestados como a los agentes. Los datos se extraen de un estudio elaborado por la propia asociación profesional a partir de datos oficiales.
La situación es especialmente preocupante en el caso de microbuses y autobuses, donde el porcentaje de unidades sin sistemas de retención adecuados se dispara hasta el 76 por ciento. AUGC sostiene que se trata de vehículos destinados a traslados de larga distancia y que, en caso de accidente o frenazo brusco, las consecuencias pueden ser graves al no existir medidas básicas de seguridad pasiva.
El estudio también detalla que muchos de los vehículos que sí disponen de cinturones los tienen averiados o inutilizados. A ello se suman deficiencias en sistemas de videovigilancia interior y otros elementos esenciales para la custodia segura de detenidos. La asociación recalca que no se trata de casos aislados, sino de un problema estructural que afecta a buena parte del parque móvil.
Según los datos recabados por la asociación, la antigüedad media de estos vehículos supera los once años y numerosas unidades acumulan más de 200.000 kilómetros. Algunos microbuses continúan en servicio con 27 y hasta 28 años de uso, una cifra que AUGC considera inasumible para un servicio que implica responsabilidad directa sobre personas privadas de libertad.
La asociación recuerda que una orden del Ministerio del Interior establece requisitos técnicos mínimos para este tipo de vehículos, incluidos sistemas homologados de retención, algo con lo que en estos momentos no se cumpliría, según los datos de la asociación. En esta línea, denuncia que la renovación de la flota se ha retrasado durante años y que en 2025 no se incorporó ningún nuevo vehículo destinado a estos cometidos.
En contraste, la Policía Nacional sí habría recibido 32 nuevos vehículos en el mismo periodo. AUGC considera que esta diferencia evidencia un agravio comparativo y una falta de planificación específica para la Guardia Civil, que sigue operando con medios envejecidos en numerosos destacamentos del país.
La asociación profesional ha trasladado la situación a la Secretaría de Estado de Seguridad y al Defensor del Pueblo, además de informar a distintos grupos parlamentarios. Aunque asegura haber obtenido receptividad institucional, sostiene que las medidas adoptadas hasta ahora resultan claramente insuficientes para revertir el problema.
AUGC ha considerado que la falta de cinturones y el deterioro general de los vehículos no solo comprometen la seguridad de los trasladados, sino también la de los propios agentes. A su juicio, el Ministerio del Interior debe abordar con urgencia un plan de renovación integral que garantice condiciones dignas y ajustadas a la normativa vigente.

