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Podemos estalla contra Sánchez por no culpar directamente a Marruecos

La formación morada considera "inaudito" que el Gobierno mantenga a Marruecos como país aliado tras la crisis migratoria de Ceuta.

El secretario de Organización y portavoz de Podemos, Pablo Fernández. | Europa Press

La crisis migratoria de Ceuta ha abierto un nuevo frente político después de la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien calificó la entrada masiva de inmigrantes como una "violación de la integridad territorial de España" sin atribuir de forma expresa la responsabilidad a Marruecos.

Horas después, Podemos ha acusado directamente al país vecino de protagonizar un "acto hostil de guerra híbrida" contra España y ha cuestionado que el Ejecutivo siga considerándolo un "país aliado".

Podemos carga contra Marruecos

El coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha calificado de "inaudito" que Pedro Sánchez mantenga esa consideración sobre Marruecos pese a la crisis migratoria registrada en Ceuta.

A través de varios mensajes en la red social X, Fernández ha sostenido que lo ocurrido constituye un "acto hostil de guerra híbrida" impulsado por Marruecos y ha vinculado esa actuación al respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del Estado de Israel.

Además, ha trasladado su pésame a las familias de las víctimas mortales que ha dejado la crisis y ha atribuido ese balance a la "instrumentalización" de la población marroquí por parte del rey Mohamed VI, al que ha definido como un "dictador sátrapa". En su opinión, la entrada masiva de personas en Ceuta responde a un "acto político de evidente ataque de la dictadura marroquí a España".

El dirigente de Podemos también ha instado a "los patriotas" a reclamar medidas contra el "eje Marruecos-Trump-Israel" y ha acusado tanto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, como al líder de Vox, Santiago Abascal, de "lamer las botas" de quienes, a su juicio, atacan la soberanía española.

La comparecencia de Sánchez

El presidente del Gobierno definió lo sucedido como un "ataque" y una "violación de la integridad territorial de España", al tiempo que garantizó que el Estado empleará todos los recursos necesarios para recuperar la normalidad en la Ciudad Autónoma. Sin embargo, durante su intervención no responsabilizó de forma directa a Marruecos.

Al contrario, destacó que la interlocución mantenida con Rabat había sido "muy, muy razonable" y atribuyó el origen de la avalancha migratoria a la actuación de las mafias que trafican con personas, asegurando que estas difundieron una interpretación interesada de la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en frontera para favorecer el efecto llamada.

Entre las medidas anunciadas, Sánchez avanzó la instalación de un sistema de boyas flotantes en el espigón del Tarajal.

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