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Rajoy pretende seguir siendo líder del PP y Aznar pide un congreso abierto

Aznar avisa de que "por estatutos" toca un congreso, y pide que sea abierto. Rajoy no pone fecha porque antes quiere resolver la situación política.

Fue llegar José María Aznar a la segunda plata de Génova 13, donde se reúne habitualmente el Comité Ejecutivo, y los asistentes enmudecieron. La última vez que tomó la palabra fue tras los comicios catalanes, a través de un comunicado, y la dirección nacional salió en tromba a criticarle. En esta ocasión, tras avisar a Mariano Rajoy, se plantó en la sede nacional para decirle, cara a cara, lo que opinaba tras la insuficiente victoria del domingo. "Tenemos que recuperar la confianza de los españoles y el espacio de centro-derecha en España", le avisó. Y reclamó un congreso abierto que no tiene fecha, aunque ya va con retraso.

Aznar no fue sentado junto a Rajoy, como le corresponde por su cargo de presidente de honor, sino que encontró su nombre en un lateral, junto a Jesús Posadas y Pío García-Escudero. Tuvo que esperar cerca de dos horas para hacer su diagnóstico. Antes, uno a uno, los principales líderes de la formación no dudaron en defender a Rajoy. Esperanza Aguirre incluyó un matiz: "Lo primero es formar gobierno y luego ya vendrá la autocrítica" aunque "tras lo avisos -de los últimos comicios- toca volver a unir a todos y recuperar a los que han votado a otros", dijo.

Tras el espaldarazo generalizado, llegó el momento de Aznar, de menos de un minuto, y varios cargos reconocieron en privado su miedo a una "bomba" que dejara a Rajoy fuera de juego. "Es evidente que vivimos un momento muy difícil. En España y en el Partido Popular. Por eso he venido a decir dos cosas y a establecer, en este órgano del partido, mi posición sobre las dos", empezó el expresidente, que nunca suele asistir a las reuniones del Comité.

La primera fue en relación al proceso de investidura, y gustó al líder popular. "Quiero decir que apoyo los esfuerzos que Mariano Rajoy, como candidato de la lista más votada, va a realizar en ese sentido, y que espero que sinceramente puedan dar el mejor fruto", destacó. Previamente, el candidato marcó su postura a puerta cerrada: "Con los resultados que hemos tenido se puede gobernar, en el 96 lo hicimos con menos ventaja con respecto al segundo", enfatizó.

Tanto en privado, como después en una comparecencia de prensa, Rajoy destacó que el PP tiene capacidad de bloqueo de las reformas constitucionales, toda vez controla la Cámara Alta. E insistió: "Creo que nos corresponde gobernar" y "vamos a explorar la posibilidad de un gobierno estable que dé garantías dentro y fuera de España". No citó expresamente a PSOE y Ciudadanos, pero reconoció que buscará el consenso con aquellas formaciones que respaldan los principios constitucionales.

Sin fechas para el congreso

El segundo recado de Aznar provocó un mayor impacto interno. "En cuanto al futuro de nuestro partido, nadie puede dudar ya de que la evolución del PP, hasta llegar a estas elecciones, requiere una profunda reflexión", y pidió un congreso que "por estatutos tiene que celebrarse" y que "debe ser abierto para que los militantes puedan definir el futuro de nuestro proyecto y elegir la dirección del partido". Y, por si pudieran caber dudas, añadió: "Por supuesto, no hace falta que os diga que yo no tengo la más mínima intención de presentarme a nada. En todo caso, asistiré sólo en mi condición de militante".

Rajoy le contestó sin cámaras delante que habrá congreso, pero no dio una fecha concreta. Su nueva dirección ha sugerido varias veces que se instaurará el formato "un militante, un voto", pero nada se ha decidido todavía oficialmente. Públicamente, también rehusó decir cuándo convocará el cónclave, aunque recalcó que no será antes de que se solucione la compleja situación política que se abre en España. Esto es, antes de que se sepa si logrará o no ser reelegido presidente y gobernar con cierta estabilidad.

Si bien, con independencia de lo que ocurra con la Moncloa, Rajoy dio un titular conciso y contundente. Ante la pregunta de si se presentará de nuevo a liderar la formación, contestó: "Ya le anuncio que sí, que me presentaré y que me veo con las fuerzas y ánimos". En síntesis, Rajoy durante una legislatura más, a no ser que la formación se abra a la militancia y algún dirigente le dispute el puesto.

Negociaciones con Rivera y Sánchez

Tanto dentro como fuera del Comité, Rajoy se mostró tranquilo y evitó hacer cábalas, fiel a su estilo. "Mis colegas han sido de una enorme generosidad", respondió sobre si se ve con el respaldo del PP para la ardua tarea a la que ahora se enfrenta. Incluso sacó pecho del apoyo de Aznar a su investidura: "Es muy reconfortante", quiso aseverar públicamente.

En todo caso, lo tiene muy complicado. "Adelantar acontecimientos tiene bastante poco sentido", afirmó sobre la posibilidad de nuevas elecciones si no es capaz de gobernar. Y, por supuesto, no aclaró si en tal caso volvería a presentarse. "Los españoles han expresado su voluntad y ahora nos toca a los políticos gestionarlo con responsabilidad y sentido de Estado", advirtiendo de que España "no puede permitirse un periodo de indefinición político". En este sentido, Rajoy avanzó que quiere iniciar los contactos con Albert Rivera y Pedro Sánchez lo antes posible. "Diálogo" y "certidumbre" fueron sus palabras favoritas. En el PP, no todos están seguro de que puedan conseguirlo.

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