Aunque tal vez muchos no entiendan la hipocresía de Irene Montero y su séquito al ignorar la represión de las mujeres iraníes tras el asesinato de Masha Amini, lo cierto es que ya en sus inicios el propio Pablo Iglesias dejó clara la línea que seguiría Podemos, un partido que hizo de HispanTV -la televisión del régimen iraní en España- la plataforma desde la que impulsar su proyecto político. Precisamente el dinero cobrado desde entonces de manos de los ayatolás es lo que explicaría el clamoroso silencio de las feministas de la formación morada.
"A los iraníes les interesa que se difunda en América Latina y España un mensaje de izquierdas para desestabilizar a sus adversarios, ¿lo aprovechamos, o no lo aprovechamos? -preguntaba a jóvenes comunistas durante una conferencia en el año 2013-. Para mí, quien haga política tiene que asumir cabalgar contradicciones, y nosotros estamos dispuestos a cabalgarlas. ¿Son contradicciones? Por supuesto que sí".
El entonces líder de Podemos se justificaba de esta forma ante el hecho de que un partido de izquierdas que lleva la lucha por la igualdad como bandera aceptase "hacer un programa para un Gobierno como el de Irán", en una televisión en la que, además de defender al régimen, se obliga a las trabajadoras a llevar velo y se justifican los asesinatos de homosexuales. "La geopolítica es así", sentenciaba Iglesias. El dinero que desde entonces habrían cobrado de HispanTV explica, en definitiva, el clamoroso silencio de las ministras y miembros de Podemos ante una revuelta que, sin embargo, ya ha dado la vuelta al mundo.

