
El Congreso ha autorizado que se utilice las lenguas cooficiales en las Comisiones pese a que no hay traductores ni auriculares y su uso, en principio, estaba limitado a los debates parlamentarios en el hemiciclo. La decisión, que sienta un precedente, la ha tomado el presidente de la Comisión de Justicia, el socialista Francisco Lucas, sin informes y sin consultar a los letrados.
Todo se ha precipitado este jueves cuando Lucas ha defendido que el portavoz de Junts, Josep María Cervera, interviniese en catalán y ha emplazado a los diputados que no lo comprenden a leerse "una copia por escrito" escrita previamente en español que iban a recibir y que será la que constará en el diario de sesiones.
Vulnerando el reglamento
La decisión ha generado una controversia entre los diputados. El representante de Vox, Carlos Flores, ha reprochado que este procedimiento "vulnera el reglamento de la Cámara" y que lo importante es lo que se diga de manera oral". Las quejas han ido subiendo de intensidad al recordarle que "no hay un protocolo notarial que acredite la coincidencia entre la intervención oral y la escrita".
El diputado por Valencia ha finalizado recordándole que "la intervención oral es la que tiene que figurar en el diario de sesiones". Unas quejas que han sido desestimadas por el presidente de la comisión, al igual que la petición de la portavoz del PP, María Jesús Moro, que ha pedido la intervención de los letrados del Congreso.
A la bronca se ha sumado la portavoz de ERC, Pilar Valluguera, que ha amenazado con intervenir en catalán, pese a que, como ha reconocido, no tenía copias disponibles para repartir al resto de diputados. Al final, la separatista ha optado por hablar en castellano mientras que el de Junts ha intervenido en catalán. El resto de diputados han tenido que leer una fotocopia de su guion para enterarse de lo que decía, esperando que no le diese por improvisar o añadir cambios.

