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Sánchez busca la división de la derecha promocionando a Alvise

Los socialistas ponen a la misma altura al activista digital que a Feijóo o Abascal

Los socialistas ponen a la misma altura al activista digital que a Feijóo o Abascal
Sánchez durante su mitin en Hospital de Llobregat. | EFE

Pedro Sánchez ha visto en las elecciones europeas una oportunidad para tratar de debilitar a la derecha con la irrupción de un nuevo partido, "se acabó la fiesta", dirigida por el activista digital Luis Pérez (Alvise) y que se sitúa a la derecha de Vox. Una formación cuyo germen es un canal de Telegram, en el que hay 484.000 personas, y por el que tiene varias causas judiciales abiertas por calumnias o de falsedad en documento privado, ésta última tras publicar una PCR falsa de Salvador Illa.

El CIS de Tezanos fue el primero en darle opciones al pronosticar una horquilla entre el 4,9% y el 5,7% de los apoyos. Lo que se traduciría en hasta 2 eurodiputados y en la quinta fuerza más votada en España pese a que el 44,6% de los encuestados no sabía quién era Alvise.

Durante toda la campaña, el PSOE le ha ignorado hasta que ha llegado la recta final. Tras la imputación de Begoña Gómez, Alvise se ha convertido en un personaje habitual en los discursos de Sánchez. Desde el miércoles, Sánchez trata de poner a la misma altura al agitador que al líder de la oposición. Comenzó en el polémico mitin de Benalmádena, en el que asistió justo a su mujer recién imputada, y en el que afirmó que "hay un hilo, un nexo de unión entre Abascal, Feijóo, ahora Alvise, las asociaciones ultraderechistas como Hazte Oír o Manos Limpias y todo el resto de máquinas del fango".

Este jueves, en Hospitalet de Llobregat, repitió la estrategia con una curiosa teoría sobre las muñecas rusas, las matrioshkas. "Los pactos de Feijoo con la ultraderecha han acabado por devorarle. Lo que está pasando es que en la muñeca de Feijóo sale el Vox de Abascal, y de la muñeca de Vox sale ahora el inframundo Alvise. Los tres son la matryoshka de la internacional ultraderechista", aseguraba Sánchez.

Dividir el voto de la derecha

Alvise ya ha anunciado que, si tiene éxito este domingo, su partido se convertirá en nacional y competirá también en las próximas generales. Los socialistas son conscientes de los beneficios electorales que, para el PSOE, tendría un partido a la derecha de Vox con un discurso que, de manera abierta, ataca a las vacunas o propone macrocárceles al estilo de Nayib Bukele en El Salvador, como si España tuviese un problema similar al de las maras.

Si, como admiten en privado algunos veteranos socialistas, "Vox es un seguro de vida", gracias a la movilización que provoca en el electorado de izquierdas, la aparición de una nueva formación de tintes aún más populistas contribuiría a dividir aún más el voto de la derecha en unas generales.

En estos comicios, el sistema de las circunscripciones penaliza en provincias pequeñas la existencia de dos partidos y sería perjudicial para la derecha en las provincias medianas si concurriesen tres formaciones. Según el CIS, el 19,6% de los votantes de Alvise proceden de Vox, el 7,5% son abstencionismos y el 4,1% votaron al PP.

"Si tú quieres ser ultra, siempre va a haber uno más ultra que tú", afirmaba Sánchez quien cree que el PP "ha radicalizado el discurso". "Siempre habrá un discurso más xenófobo, si quieres ser ultra, envalentonas a los ultras", añadía ante el público barcelonés para explicar el auge de este nuevo partido.

Sánchez, "el mejor"

Durante el mitin en Hospital de Llobregat, el primer secretario de los socialistas catalanes, Salvador Illa, ha tenido palabras para Begoña Gómez mientras la pantalla del fondo exhibía una foto del matrimonio, al más puro estilo Kirchner. "Por nosotros, casi que te podías quedar en Cataluña pero hoy te pedimos que mandes un fuerte abrazo a Begoña, a tu esposa", aseguraba el primer secretario del PSC quien recalcaba que "no hay voto que duela más a la ultraderecha que el voto a los socialistas"

En cambio, el todavía Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, no tenía ninguna palabra de solidaridad con la esposa imputada. En cambio, el Dj del acto ponía la canción "You are simply the best" (tú eres simplemente el mejor) de Tina Turner para recibir al secretario general del PSOE.

Sánchez evitaba hablar de Begoña Gómez hasta el final, ya en el tiempo de descuento para reprocharle a Feijóo que le haya acusado de ser "lacrimónegeno". "No me duelen prendas en decir que quiero a mi mujer y que voy a defender su honarabilidad", afirmaba. También resultaba llamativa la reducción drástica del término "máquina del fango" que, hasta hace unos días, era su palabra fetiche y que este jueves sólo al decía una vez. La estrategia, ahora, es hablar de Alvise.

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