
El expresidente de la Generalidad prófugo de la justicia, Carles Puigdemont, mira con cierta distancia la actividad parlamentaria de Cataluña. Aduce que hasta que no se le aplique la ley de amnistía no estará en las mismas condiciones que el resto de los diputados y que por eso renuncia al cargo de jefe de la oposición –que lleva aparejadas algunas regalías como un aumento del número de asesores–. Pero eso no implica que aproveche la celebración del primer debate de política general de Salvador Illa como presidente de la Generalidad para burlarse de las promesas del líder socialista catalán.
A Puigdemont le gustan los juegos de palabras y las bromas lingüísticas y de ahí su propensión a acuñar titulares tipo "la toga nostra" para atacar a los jueces del Tribunal Supremo. Su última aportación al género ha sido la de alterar el significado de las siglas del PSC, al que tacha de partido de las "Promesas Sin Cumplir" a cuenta de los cincuenta mil pisos públicos que según Illa construirá la Generalidad de aquí a 2030.
El prófugo se vale de un recorte de La Vanguardia de 2007 en el que el entonces presidente de la Generalidad, José Montilla, anunciaba la construcción de 50.000 viviendas protegidas en una legislatura, exactamente la misma cantidad y en el mismo tiempo que las prometidas por Illa para abrir el debate de política general.
"El problema de Cataluña no ha sido nunca de falta de promesas ni de anuncios de planes de inversión. De eso hay superávit. El déficit lo tenemos en los cumplimientos y en este punto se ha de reconocer que el partido de las Promesas Sin Cumplir (PSC) es perseverante", ha escrito Puigdemont en la red social X encima de una estampa del recorte periodístico sobre Montilla.
El problema de Catalunya no ha estat mai de falta de promeses ni d'anuncis de plans d'inversió. D'això n'hi ha superàvit. El dèficit el tenim en compliments, i en aquest punt s'ha de reconèixer que el partit de les Promeses Sense Complir (PSC) és perseverant... https://t.co/DKvPrHRGoK
— krls.eth / Carles Puigdemont (@KRLS) October 9, 2024
Mientras, en la segunda jornada de debate de política general, ERC ha tratado de marcar territorio y mostrar la dependencia de Illa. Así, el portavoz republicano, Josep Maria Jové ha destacado que sin el cambio de modelo de financiación no se habría dado la investidura de Illa y que sin su aplicación no podrá haber legislatura. "Sin concreciones en la financiación no habrá presupuestos y todo el mundo sabe que las legislaturas avanzan con presupuestos, tanto aquí como en Madrid", ha deslizado Jové en una evidente señal de advertencia a los socialistas.
El PP, contra los planes lingüísticos
Por su parte, el presidente del grupo popular, Alejandro Fernández, ha calificado las promesas de Illa de tomadura de pelo y ha tachado al presidente de la Generalidad de falso "yerno ideal". Además ha avisado al dirigente socialista de que el PP no participará en ningún pacto por el catalán que promueva el PSC porque eso significa un pacto contra el idioma español. También ha censurado que la política lingüística se base en la inmersión forzada y en la imposición de multas.
El presidente de Vox, Ignacio Garriga, ha censurado la política migratoria de la Generalidad y ha acusado a Illa de promover "una Cataluña sin catalanes", a lo que Illa ha reaccionado calificando a Garriga de "trumpista".