
El Congreso ha vuelto a aplazar la Comisión de Hacienda donde se tiene que debatir el plan fiscal del Gobierno ya que todo apuntaba a que el dictamen este jueves iba a ser tumbado o sólo se iba a conseguir sacar de manera parcial, enfrentando a sus socios. La decisión afecta incluso a la transposición de una directiva comunitaria para crear un impuesto mínimo de sociedades del 15% y que es lo único que tenía apoyo. Fuentes parlamentarias socialistas explican ahora que esperan sacarlo adelante el próximo lunes 18 y en el Gobierno advierten que "seguirán negociando".
No es la primera vez que se pospone la votación. Esta misma semana se aplazó del lunes al jueves, pero las aguas siguen revueltas. El principal escollo se encuentra en el impuesto a las energéticas que exigen hacer permanente ERC, Bildu y Podemos. Un gravamen que rechazan PNV y Junts.
En la formación de Puigdemont creen que, de salir adelante, podrían peligrar varias inversiones en Tarragona y han condicionado todos sus votos a que salieran adelante sus enmiendas. Junts ha sido tajante: "o todo el paquete o nada", demostrando una vez más que tiene los votos decisivos en las negociaciones. Y es que este paquete fiscal está ligado a la negociación presupuestaria.
Fuentes parlamentarias de Sumar han asegurado que estaban trabajando para lograr un punto intermedio entre las distintas demandas de los socios a la derecha y a la izquierda del PSOE. Sin embargo, la imposibilidad se ha hecho pública tras posponer la comisión de Hacienda.
En Podemos han reprochado al Gobierno su "estrategia negociadora", al tiempo que han defendido que valen lo mismo todos los votos. Unas palabras que se asemejan a las expresadas desde Bildu. Fuentes de la formación aseguran que el ala socialista del Gobierno quiso "atar" los votos que técnicamente consideraban más difíciles, que serían los de Junts y PNV, olvidándose del resto de formaciones.
Los socialistas no han querido recoger el guante del PP que a última hora se ha mostrado conforme con votar a favor de la transposición comunitaria. Una voluntad que también ha visto con buenos ojos el PNV y ERC, dejando en el aire la subida de impuestos a los pisos turísticos, bancos o rentas superiores a los 300.000 euros, entre otros que habían pactado el partido de Yolanda Díaz y Pedro Sánchez. De ahí, que en Sumar considerasen "muy complicado" aprobar únicamente la transposición comunitaria ya que quedarían pendientes más de 100 enmiendas a debatir una a una.
El fracaso de esta nueva cita legislativa no solo refleja la debilidad del Gobierno, sino que deja al descubierto la total incapacidad de los socios del PSOE para alcanzar un acuerdo que no haga tambalear el proyecto, que se ve cada vez más lejano, y que amenaza con hacer peligrar también los Presupuestos al no conseguir sacar esta ley de acompañamiento.