
Y Carles Puigdemont, por persona interpuesta (Miriam Nogueras), se hizo carne en el Congreso para concretar sus amenazas. Tras exigirle al Gobierno que presente una moción de confianza, Junts ha aprovechado la sesión de control de ese miércoles para pedirle que "mueva el culo" y "que hagan el trabajo que tienen que hacer en Cataluña" y "paguen lo que deben".
La lista de exigencias de los separatistas es larga, va desde presionar "a la cúpula judicial española" para que apliquen la ley de amnistía al fugado expresidente catalán, la publicación "de las balanzas fiscales", oficializar el catalán en la Unión Europa, aprobar una ley contra la multirreincidencia o una larga de peticiones para endurecer la política inmigratoria en Cataluña.
Los de Junts, a los que ahora les ha salido un duro competidor en Alianza Catalana, piden ahora que "cuando alguien entre en Cataluña la policía que tiene que ver es la policía catalana, la lengua que tiene que aprender es el catalán y el país que tiene que respetar es Cataluña". Una petición que tiene ver con la transferencia en materia de inmigración que el Gobierno central negocia con los de Puigdemont.
Nogueras dejaba claro el malestar que genera en Junts que al frente de la Generalidad esté el líder del PSC, Salvador Illa. "Es un presidente catalán que ha decidido no serlo, viene renunciado por ser de su partido", añadía la líder separatista que terciaba que el socialista ha decidido "no defender Cataluña" . En su cosmovisión, sólo Junts defiende a su tierra frente "a un gobierno que no lo hace".
Sánchez optaba por no improvisar y se limitaba a leer su respuesta preparada antes de escuchar a Nogueras. El presidente del Gobierno optaba por confrontar con "la ultraderecha", consciente del pavor que genera en Junts apoyar la alternativa de una coalición PP-Vox. "Por mucho que digan, estamos avanzando en muchos acuerdos con Cataluña", afirmaba Pedro Sánchez que defendía "la política útil" que está haciendo Illa y poniendo énfasis en la política de vivienda. "El Gobierno de España va a cumplir los acuerdos y va a tender la mano a todos los grupos", terciaba Sánchez.
Toda la atención durante esta sesión de control estaba centrada en Junts. Tanto es así que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se dirigía a Nogueras durante su intervención. "Claro que Sánchez no es de fiar. Claro que les ha engañado y les va a seguir engañando, se lo dije hace mucho tiempo", terciaba el presidente del Partido Popular mientras pedía al presidente que deje de "deje de comprar el apoyo como el Gobierno con sus mordidas". El líder de la oposición también recordaba a Sánchez que "en su mesa de navidad se sentarán dos imputados", en referencia a su mujer y su hermano.
Posteriormente en una entrevista en Radio Nacional, Nogueras avisaba que "no van de farol" y que ellos no están para dar estabilidad a ningún gobierno español. Reiteraba que "ve complicada" la negociación presupuestaria al no tener esa "carpeta sobre la mesa". De hecho amenazaba con no sentarse a negociar con el el Ejecutivo Central hasta que "no se pague lo que se debe a los catalanes".