
Sun Tzu, en El arte de la guerra, afirma que "la mejor victoria es vencer sin combatir". Pedro Sánchez lo está logrando. Poco a poco, los nuevos liderazgos territoriales se van creando sin necesidad de primarias, y la idea de candidaturas unitarias va seduciendo a más federaciones, que así evitan unos comicios internos en los que el bando sanchista podría salir derrotado.
Los últimos territorios en seguir esta estrategia son Andalucía y Castilla y León. Tras un mes amagando con presentarse a las primarias, el líder del PSOE andaluz, Juan Espadas, ha renunciado a seguir en la carrera para "apoyar otro liderazgo". El objetivo de los socialistas andaluces es la vicepresidenta primera, María Jesús Montero.
La número dos del Ejecutivo, de momento, ha ido dando largas. El País aseguraba este martes, a última hora de la tarde, que presentará su candidatura este miércoles en Sevilla. Mientras tanto, los elogios públicos y privados no han cesado. Incluso Pilar Alegría, la ministra portavoz que ahora lucha por liderar el PSOE de Aragón, la elogiaba este martes, asegurando que es "una gran política" y que "tiene una inmensa capacidad de trabajo".
No es la primera vez que Montero rechaza ir a Andalucía. Ya ocurrió durante las últimas elecciones autonómicas, cuando su nombre sonaba con insistencia y ella decidió no presentarse. Ahora, el runrún la impulsa a liderar el PSOE, y no parece que tenga otra alternativa que volver a Sevilla. El otro nombre que suena es el de Juanfran Serrano, jienense y exfontanero de Ferraz, que siempre apoyaría al candidato designado por Pedro Sánchez.
En Castilla y León, el camino parece más claro. Tras la salida de Luis Tudanca, quien adujo una "decisión personal", el camino queda despejado para el alcalde de Soria, Carlos Martínez, que encabezará una candidatura de unidad, integrando también a los seguidores del secretario general saliente. Aunque Tudanca amagó con presentarse, al final se retira para que los sanchistas, liderados por el secretario general del PSOE de León, Javier Alfonso Cendón, elijan al soriano como próximo líder del PSOE de Castilla y León.
Tampoco habrá comicios internos en Baleares, donde seguirá Francina Armengol, ni en Canarias, donde se da por segura la continuidad de Ángel Víctor Torres. Lo mismo ha sucedido en los Gobiernos autonómicos. Ni el asturiano Adrián Barbón, ni el Castellanomanchego Emiliano García Page, ni la navarra María Chivite han encontrado rival. En La Rioja, Javier García, alcalde de Arnedo, ha sido elegido como candidato de consenso al no presentarse nadie más. Lo mismo en Madrid con Óscar López. Además, Diana Morant seguirá en la Comunidad Valenciana y Gómez Besteiro en Galicia.
Unas pocas primarias
Solo habrá primarias en algunos territorios. El que genera más interés es Aragón, donde se enfrentan la ministra portavoz, Pilar Alegría, y el joven lambanista Darío Villagrasa. Salvo sorpresas, se da por hecho que Alegría, mujer de confianza de Pedro Sánchez, será la titular del cargo, aunque no será un paseo militar y se espera que Villagrasa logre un resultado más que decente.
En Extremadura, la exconsejera de Educación con Guillermo Fernández Vara, Esther Gutiérrez, que cuenta con buenas conexiones en Ferraz, se medirá en primarias con el actual secretario general, Miguel Ángel Gallardo, pese a que no lleva ni un año en el cargo y está imputado por la presunta malversación de caudales públicos en relación con la contratación del hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez Pérez-Castejón. Las primarias es el precio que tiene que pagar por sus críticas al cupo catalán que le distanciaron de Ferraz.
En Murcia, el diputado Francisco Lucas parte como favorito frente a Diego Conesa, y no se esperan grandes sorpresas. La duda está en Cantabria, donde el actual líder, Pablo Zuloaga, se medirá al diputado Pedro Casares, quien, tras desafiar al liderazgo de Zuloaga, dejó la Ejecutiva del PSOE.