
El interrogatorio del juez Adolfo Carretero, titular del Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid, a la actriz Elisa Mouliaá sobre una presunta agresión sexual por parte del exdiputado Íñigo Errejón, ha provocado una crítica generalizada debido al tono y las preguntas del magistrado.
Mouliaá tuvo que responder durante hora y media a algunas preguntas incómodas: "Según usted, se sacó el miembro viril –señala el juez–. ¿Sabe usted para qué?" En otro momento, el magistrado le pregunta: "¿Cuánto duró el tiempo que estuvo chupándole las tetas, tocándole el culo y el glúteo y todo eso?"
Con un tono duro e incisivo, Carretero también abordó el aspecto del consentimiento: "¿Pero usted le dijo que parara?", preguntó el magistrado. Mouliá contestó: "Sí, le dije que me estaba sintiendo muy incómoda". A lo que el juez replicó: "No, muy incómoda no. Es decir, no le dijo que me dejes en paz, no me toques... ¿Dijo algo de eso?"
El abogado de Elisa Mouliaá, Alfredo Arrién, ha señalado que el juez "fue más suave" con las preguntas de Íñigo Errejón, según ha explicado en declaraciones al programa Espejo Público de Antena 3. A pesar de que Arrién considera que el juez fue "muy duro", también ha señalado que el magistrado "es así" y tiene que "garantizar que el interrogatorio pasa el filtro del error de contradicción" de la víctima (Mouliaá) para no vulnerar los derechos del acusado (Errejón).
Críticas al interrogatorio
Sin embargo, el tono y la forma de preguntar del juez han provocado numerosas críticas. "Es una vergüenza. Un juez no puede hablar así a nadie. Eso no se puede hacer en una sede judicial", ha señalado Federico Jiménez Losantos en Es la Mañana de Federico en esRadio.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, también lo ha denunciado a través de un videocomunicado: "Lamentablemente el interrogatorio que se ha filtrado aleja claramente a posibles víctimas futuras de la denuncia porque estamos viendo un interrogatorio y una declaración claramente manipulada, capciosa, en la que hay preguntas estereotipadas, machistas, que inciden en una determinada respuesta, que probablemente no es la que la víctima quiere dar".
Por su parte, la ministra Pilar Alegría ha aprovechado la circunstancia para señalar que no hay que cuestionar a las víctimas: "Lo que se debe es valorar las pruebas y sobre todo no cuestionar a las víctimas. Y por eso le tengo que decir que como mujer me he sentido muy dolida", ha dicho, añadiendo que cree que este sentimiento lo comparten muchas mujeres.
Por su parte, el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ha dicho que la filtración del interrogatorio evidencia que era "imprescindible" cambiar la ley para que los casos de violencia sexual sean abordados en juzgados especializados.