
La gran defensa de Leire Díez, imputada por su participación en la cloaca del PSOE, pasa por afirmar que ella preparaba un libro sobre hidrocarburos. Bien, lo cierto es que Libertad Digital ha accedido al archivo central de la cloaca. Se trata de documento matriz ubicado en un drive de Google.
Allí figuran las distintas carpetas de actuación, investigación o seguimiento con el responsable asignado. Dos nombres destacan por encima del resto. Uno de ellos, obviamente, es el de Leire Díez. Y toda esa información –donde aparecen archivos de los jueces Peinado, Biedma, Marchena o Teresa Palacios, de los fiscales anticorrupción Luzón o Grinda, de UCOs, etc.– viene encabezada, como hoy se puede ver en este diario, por el nombre "PSOE". Pero según Leire no eran trabajos para el PSOE.

La cascada de documentos bajo ese epígrafe es notable: archivos sobre la UCO, sobre policías, sobre el fiscal jefe anticorrupción Luzón –el que pactó con Víctor de Aldama su colaboración con la Justicia; sobre uno de sus fiscales de referencia, Grinda; sobre el juez Peinado que lleva la instrucción del caso Begoña Gómez… Todo un abanico de actuaciones con las que, después, maniobraban -según prueban los audios ya publicados– para sacar de la carrera judicial, fiscal o policial a personas relacionadas, de una u otra manera con los intereses del PSOE.


Y todos esos archivos figuran bajo un epígrafe general: PSOE.
Otros de los archivos que aparecen hacen alusión de periodistas y policías de los que, según ellos, se relacionaban con Villarejo. Todo, según la versión de la cloaca, que ya ha dejado claro que no tenían ningún inconveniente en fabricar cadenas de denuncias falsas con tal de hacer daño a gente que, de una u otra manera, ha participado en las investigaciones -estas sí judiciales o periodísticas totalmente legales- de todos los casos de corrupción que rodean al PSOE y al Gobierno de Pedro Sánchez.
"AAA Denuncias Luzón"; "AAA Comisión Inv Op Cataluña"; "Teresa Palacios - AN-Comida-17.10.07.mp3"; "Relato Cloacas del Estado"; "Primera Fase Peinado.docx"; o "Relaciones de los socios de Villarejo con el PP". Se trata de algunos de los archivos que figuran con una mención expresa de la persona responsable del trabajo y la fecha de la última modificación del archivo.
Reunión impulsora de la cloaca
Hay otra carpeta especialmente llamativa por la implicación del Gobierno que puede suponer. Ya se sabe que en la reunión impulsora de la cloaca estuvo el secretario de organización de Sánchez en el PSOE y dos altos cargos más del partido del presidente del Gobierno. Una reunión a la que acudió Leire Díez y que se celebró el 25 de abril de 2024 –un día después de la carta del hombre profundamente enamorado que acababa de descubrir que su mujer estaba imputada-.
Pero además, gracias a los archivos que ha desvelado Libertad Digital se puede observar que también existe documentación de una operación: la del bulo divulgado por el Gobierno afirmando que la UCO preparaba un atentado con bomba lapa contra Sánchez. Semejante bulo –demostrado hasta el punto de que el chat en el que se suponía que se apoyaba esa barbaridad estaba manipulado y cortado y se conoce la conversación real original y no dice nada ni parecido– se simuló en base a un chat entre un confidente, Caramés, y un entonces capitán de la UCO, Bonilla (que usaba el apodo de Roberto Alcázar).
El bulo del PSOE
Pues bien, las conversaciones originales figuran en la documentación de la cloaca con fecha previa a su uso como bulo por el Gobierno: figuran en un archivo de noviembre de 2024 y el bulo se lanzó entre mayo y junio de 2025. Lo que prueba que la cloaca del PSOE tenía las conversaciones: las buenas, las reales. Y luego, meses después, divulgó las falsas y manipuladas.
El archivo en cuestión es el siguiente: "Conversación Caramés - Roberto Alcázar (669134546).pdf". Su fecha de "última modificación": "13 nov 2024". Y el tamaño: "193,3 MB". Se trata de un PDF, por lo que es texto escrito: la conversación mantenido en el chat. Y alude a esa charla entre el confidente Caramés y el capitán Bonilla que usaba de seudónimo el de Roberto Alcázar.
Pues bien, ese documento acredita que la cloaca de la mano derecha de Santos Cerdán –a su vez mano derecha de Sánchez por aquellas fechas– disponía de la conversación real que luego su propio Gobierno divulgó manipulada y cortada.



