
Como parte del Plan de Acción por la Democracia presentado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras los cinco días de reflexión que se tomó a raíz de la imputación de su mujer, Begoña Gómez, en abril de 2024, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha elevado al Consejo de Ministros, en segunda vuelta, la Ley Orgánica Reguladora del Derecho de Rectificación, que posteriormente ha presentado en rueda de prensa. La reforma persigue reforzar los mecanismos para exigir y obtener correcciones frente a "bulos", fijando plazos concretos y contemplando indemnizaciones en caso de incumplimiento.
"Creo que la frecuencia y también la gravedad de los bulos y de las mentiras que, en ocasiones, sufrimos es cada vez mayor", ha sostenido Bolaños, quien ha ampliado el foco de la norma a las redes sociales y a los contenidos generados mediante Inteligencia Artificial. Su objetivo es garantizar la libertad de información y proteger a la ciudadanía de "injerencias, desinformaciones, falsedades, inexactitudes, mentiras que le afectan", un paraguas bajo el que el Gobierno ha llegado a incluir las acusaciones que pesan sobre Santos Cerdán, José Luis Ábalos, el hermano del presidente, David Sánchez, o el exsecretario general del PSOE en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, todos ellos investigados por la justicia.
En el ámbito digital, la ley introduce una nueva categoría de usuarios, los denominados de "especial relevancia", definida en función de su alcance: 100.000 seguidores en una sola red social o 200.000 de forma acumulada en varias plataformas.
En cuanto a los plazos, el texto legal establece un máximo de 10 días naturales para solicitar la rectificación cuando la información haya sido publicada en medios tradicionales, y de 20 días si ha sido difundida a través de medios digitales o cuentas de 'influencers'. La reforma incorpora, además, la obligación de habilitar un mecanismo accesible y visible que permita enviar de forma sencilla la solicitud de rectificación.
"Yo creo que esto debemos acometerlo con una legislación que se adapte al ecosistema mediático", ha defendido Bolaños en relación con los contenidos generados por nuevas tecnologías. Según ha precisado el ministro, se permitirán los usos creativos, satíricos o ficticios que impliquen a personajes públicos, siempre que se identifique de manera clara que el contenido ha sido generado mediante Inteligencia Artificial.

