
La diputada del Partido Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, ha denunciado este lunes que "la única soldadura que funciona en España es la de los socialistas a sus cargos". Lo ha hecho en relación al accidente de Adamuz que ha dejado más de 40 muertos y que ha dejado al Gobierno de Pedro Sánchez contra las cuerdas.
En paralelo, el pasado viernes, la diputada popular también aprovechó los Foros de Debate de Sargadelos en Ribadeo (Lugo) para señalar que "la corrupción se cobra vidas", refiriéndose a la tragedia ferroviaria de Adamuz, en Córdoba. Álvarez de Toledo ha puesto también el foco en la "degradación política" que afronta el país actualmente y que, considera, tiene uno de sus máximos exponentes en la tragedia de Adamuz.
"Nadie tiene más responsabilidad que los políticos. Las decisiones que tomamos afectan a todos los ámbitos de la vida de las personas. De ahí la importancia de que se dediquen a ello los más honestos y competentes, los mejores", ha defendido. En esta línea, ha apuntado que el mantenimiento de la vía ferroviaria forma parte del "núcleo esencial" de las responsabilidades de un Gobierno "porque de ello depende, nada más y nada menos, que la vida de los ciudadanos".
"La corrupción siempre tiene consecuencias, no solo en la confianza, sino también en sus vidas. La corrupción cuesta vidas", ha aseverado. La diputada ha puesto el foco en el "contexto" en el que se ha producido el suceso, "en un Ministerio de Transportes convertido en un cortijo de amaños y corrupción, con un dirigente que duerme en la cárcel y una ex responsable de Adif imputada por cohecho y otros delitos". "Estos eran los máximos responsables en la época de adjudicaciones y obras", ha puntualizado.
Para Álvarez de Toledo, "ese" ministerio es el "retrato dramático" de una forma de entender el Gobierno que se basa, ha explicado, en seis puntos: la colonización de las instituciones y los enchufismos "impúdicos y generalizados"; el desprecio al mérito y la fidelidad sectaria por delante de la capacidad técnica; la propaganda y el relato "por encima de todo"; la polarización "como arma y escudo", que "genera odio para ganar"; y la corrupción moral y económica, con nula rendición de cuentas.
"El estado de las vías es un reflejo del estado de la nación", ha lamentado la popular, citando una declaración del presidente de su partido, Alberto Núñez Feijóo, añadiendo que España "ha descarrilado". "España crece pero es una evidencia empírica que los servicios públicos están cada vez peor", ha censurado.
"Sanchismo"
Álvarez de Toledo achacó esto a un proyecto "patrimonialista", que busca "dinamitar la alternancia democrática y el consenso nacional que permitía aprobar las grandes reformas que necesitaba el país": el sanchismo.
"El sanchismo coloca al Estado al servicio de un hombre. España no tiene un Gobierno en sentido estricto. Se compra el poder, por ejemplo, a cambio de dar impunidad a quienes dieron un golpe de Estado y eso es una transacción corrupta que no tiene precedentes", ha denunciado.
Álvarez de Toledo vaticina que Sánchez tratará de aferrarse al poder mediante tres estrategias: intentar "deslegitimar de todo" al Tribunal Supremo "utilizando al Tribunal Constitucional", "inflar" a Vox "todo lo que pueda" y "convertir su crisis de corrupción personal y familiar, de partido, en una crisis institucional".
"Intentarán que los españoles no cambiemos de gobierno, sino de régimen. Que los españoles no escojamos entre un gobierno de izquierdas y uno de derechas, sino entre la monarquía constitucional del 78 o una república plurinacional de derechos infinitos y derechas inexistentes", ha augurado, "degradando la democracia y dividiendo a la nación".
Arreglar la situación
Ante esto, la diputada ha presentado el plan del PP para revertir esta situación, con tres ejes: Estado, democracia y nación. Para ello, defienden como primer paso una auditoría "total" del Estado para "saber exactamente dónde ha ido a parar el dinero de los ciudadanos". "Saber qué funciona bien y qué se solapa. Queremos un Estado fuerte pero ligero, fibroso", ha señalado.
En cuanto a lo democrático, tacha la tarea de "hercúlea" con la derogación de "todas las leyes divisivas, incluso humillantes", citando la ley de Memoria Democrática; reforzar los contrapesos democráticos como el judicial o la prensa; y restaurar el principio de rendición de cuentas en el Congreso, entre otros.
Para concluir, Cayetana Álvarez de Toledo animó a desterrar el "cainismo", uno de los mayores "flagelos españoles" y a levantar una España "renovada, fuerte, reformista y vigorosa" sobre el espíritu de Adamuz.




