
Adif elaboró un informe de evaluación del proyecto de obra de la línea de tren de alta velocidad Madrid-Sevilla. Se trata de la línea ferroviaria en la que se encuentra el tramo de Adamuz donde se produjo el descarrilamiento y colisión de dos trenes con el fatal resultado de 46 víctimas mortales. El informe se hizo sobre el "proyecto de renovación de desvíos". Y allí, antes de la realización de la obra, se identificaron riesgos más que considerables. "Riesgos" como "colisión", "descarrilamiento" o "deformaciones de vía".
Estudio de seguridad
Los documentos que hoy muestra Libertad Digital forman parte del "Apéndice 1. Registro específico de peligros" del "Estudio previo de seguridad" sobre el "Proyecto de renovación de desvíos (fase 2) en la LAV Madrid-Sevilla". LAV es la línea de alta velocidad.


Ese documento hizo un resumen de los problemas de la línea antes de las reformas llevadas a cabo posteriormente y que finalizaron en mayo de 2025. Y allí se identificó todo un largo listado de riesgos que debían zanjarse. Riesgos que se deberían vigilar posteriormente para evitar problemas.
Los riesgos asociados
Entre ese listado de riesgos surgieron, entre otros, los siguientes aplicados a distintos problemas detectados en áreas o tramos de la infraestructura: "afección a explotación", "descarrilamiento", "arrollamientos", "colisión", "defectos en los parámetros geométricos de vía", "desgaste prematuro de carril", "rotura de carril", "bloqueo del carril", "rotura de la vaina de la traviesa", "descuadre y/o fisuración de traviesas", "rotura de sujeciones", "deformaciones"; "comportamiento no previsto de la banqueta de balasto" y "deformaciones".
Hay que recordar que Libertad Digital ha tenido acceso al conjunto del estudio previo de seguridad de las obras de mejora de la línea Madrid-Sevilla, la línea en la que se encuentra el tramo de vía de Adamuz donde se ha producido el accidente, que ha costado la vida de 46 personas.
Se trata de un documento clave porque, ahora, la Guardia Civil, en base a ese informe, podrá confirmar si las alertas lanzadas por ese informe fueron atendidas y si el hecho de solucionar o no las amenazas detectadas ha podido ser la causa del accidente. Y lo cierto es que el documento hizo un claro enumerado de amenazas detectadas. Nada menos que 34 en total. Y lanzó una alerta que tendría que haber llevado a controlar las obras y el rastrillado final: "Se considera importante destacar el hecho de que los riesgos en fase de obra (tal y como se ha indicado con anterioridad) no han sido analizados en el presente documento, sino únicamente en fase de "Proyecto".
El documento especifica su finalidad clave: "El objeto del presente análisis es determinar las implicaciones que las obras proyectadas incluidas en el "Proyecto de Renovación de Desvíos (Fase 2) en la LAV Madrid-Sevilla" tienen en la seguridad del sistema ferroviario aplicando el método común de seguridad para evaluar y valorar los riesgos, proponiendo medidas de mitigación de éstos y finalmente concluir si el diseño de los subsistemas que contiene el proyecto es aceptablemente seguro".
Todo ello, "teniendo en cuenta los diseños y cálculos efectuados para cada elemento proyectado con afectación a la seguridad, en los diferentes documentos que componen el proyecto".
Ahora se descubre que los apéndices de seguridad puntualizan esos riesgos y apuntan a descarrilamiento y colisión.


