
Alberto Núñez Feijóo ha evitado, de momento, implicarse personalmente en las negociaciones de PP y Vox en Extremadura, pero la dirección nacional ha lanzado un aviso a navegantes que incluye a María Guardiola. "Menos ruido en medios y más trabajar en las mesas de negociación", ha exigido la vicesecretaria Carmen Fúnez, el mismo día que la presidenta en funciones concede una entrevista en Okdiario.
Génova pide "discreción" en las negociaciones, después de que se haya conocido que Vox exige hasta cuatro consejerías y una vicepresidencia para entrar en el gobierno, además de organismos públicos. El cruce de reproches y acusaciones ha sido intermitente, pese a que las urnas concedieron a la derecha un 60% de apoyos, lo que hace injustificable una posible repetición electoral.
El presidente del PP salió el pasado viernes en defensa de Guardiola, después de que intentara rebajar tensión tendiendo la mano a Vox para volver a reunirse y le situara como único socio viable. El tono más elevado de la dirección nacional tiene lugar después de la aparición de la presidenta en funciones en un medio de comunicación donde, entre otras cosas, ha dicho que defiende un feminismo similar al de Vox. "Menos titulares y más trabajo", trasladan fuentes del PP.
El ruido en torno a las negociaciones de Extremadura tiene lugar en plena precampaña de Castilla y León, donde las perspectivas de Vox son subir del 20%. Y se producen después de que los de Abascal superaran también expectativas en Aragón al doblar diputados, mientras que el PP perdió dos escaños. El ciclo electoral, por tanto, se complica para los de Feijóo, que contaban con poder sacar más pecho del hundimiento del PSOE.
Sin embargo, el ascenso imparable de Vox les ha amargado la victoria electoral, que podría quedarse en nada si no logran un pacto con Abascal y hay repetición electoral. Un escenario en el que el PP podría perder más apoyos, dado el empuje de los de Abascal. El objetivo, de momento, es no aparecer como los responsables de que eso pueda ocurrir, para evitar el posible castigo de las urnas. Un marco que Guardiola no está logrando instalar al aparecer como intransigente ante Vox.
Poco después, la presidenta en funciones de Extremadura ofrecía declaraciones a los medios y decía que sus palabras sobre el feminismo se referían a que "el feminismo que yo defiendo y por el que trabajo, estoy segura, no va a suponer un escollo para Vox". "En el vídeo digo que no entiendo que sea un escollo defender la igualdad real entre hombres y mujeres", añadía, presumiendo de tener un "gobierno feminista, donde condenamos la violencia machista". "No acepto ninguna lección de la izquierda", remataba.


