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El PP rebaja sus expectativas electorales en CyL ante el ascenso imparable de Vox

Encuestas internas del PP sitúan a los de Abascal por encima del 20% del voto, pudiendo llegar al 22%.

El presidente de la Junta y candidato del Partido Popular a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, en el acto de presentación de su programa electoral. | EFE

Las elecciones de Castilla y León son claves para medir la distancia máxima que podría separar al PP de Vox, sin descartar que en unas generales aumente. Extremadura y Aragón avanzaron que los de Santiago Abascal están ya por encima del 17% de voto, pero es un dato que ya alcanzaron hace cuatro años en la comunidad que preside Alfonso Fernández Mañueco. Sondeos internos del PP recogen que podrían superar ampliamente esa cifra el próximo 15 de marzo.

Los datos a los que ha tenido acceso Libertad Digital colocan a Vox por encima del 20%, pudiendo llegar incluso al 22% de los votos. El PP resiste en torno al 31% y el PSOE aguanta mejor de lo esperado, por encima del 29%. Un vuelco de última hora podría poner en peligro la victoria de Mañueco, lo que explica que el candidato socialista, Carlos Martínez, haya ofrecido al PP firmar que gobierne la lista más votada. La suma de la derecha, en cualquier caso, parece asegurada.

El equipo del presidente Mañueco se marca como objetivo mejorar lo conseguido hace cuatro años, cuando sumaron el 31,43% de los votos y 31 escaños". "Subir un punto y un escaño", defienden, evitando así engordar la expectativa para que no ocurra lo mismo que en Extremadura y Aragón, donde el ascenso de Vox quebró los planes del PP, pero, sobre todo, calcular que podían mejorar de forma considerable.

Colocar las expectativas muy altas ya jugó una mala pasada al PP el 23-J, cuando auguraban superar los 160 escaños. Vox también aprendió la lección en 2019, cuando los primeros 24 escaños con los que entraron en el Congreso fueron casi un fracaso porque las encuestas les daban 50. En Castilla y León, el PP intentará no caer en ese error, al igual que ya ocurre en Andalucía con Juanma Moreno, donde asumen abiertamente que la mayoría absoluta corre peligro.

Esto tiene la ventaja de que, si finalmente Vox vuelve a ser determinante en Andalucía, el resultado del PP no se interpretará como fracaso, especialmente si supera el 40% del voto. Y, en segundo lugar, si baja en apoyos pero mantiene la absoluta, se vivirá como una auténtica hazaña, especialmente porque se produciría en pleno ascenso electoral de Abascal.

Mañueco llevará a cabo una campaña centrada en cuestiones autonómicas, aunque Alberto Núñez Feijóo podría protagonizar hasta una decena de actos. También habrá presencia de líderes nacionales como Ester Muñoz, nacida en León. Sin embargo, será imposible esquivar los asuntos nacionales, como la corrupción, ya que el PP ha llamado a comparecer al Senado a José Luis Rodríguez Zapatero en plena campaña.

La estrategia del PP pasa por minar al PSOE vinculando a Martínez con Óscar Puente, al que Mañueco señaló como el verdadero candidato socialista. El ministro de Transportes, que fue alcalde de Valladolid, provocaría el mismo rechazo que sus compañeros, Pilar Alegría y Miguel Ángel Gallardo, por su relación con el sanchismo, lo que les pasó factura. Es lo que intentarán los populares para remontar las encuestas con las que parten a un mes de los comicios.

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