
La crisis abierta en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) tras las informaciones sobre un presunto caso de acoso ha provocado una reacción inmediata dentro del propio centro. Jefes de Grupo y responsables de Unidades Científicas han remitido una carta abierta en la que trasladan su "total respaldo" al exdirector gerente, José Manuel Bernabé, y alertan del deterioro reputacional que, a su juicio, está sufriendo la institución.
Los firmantes han defendido "la labor desarrollada por José Manuel Bernabé durante los últimos meses" y subrayan su "esfuerzo por conseguir una gestión transparente en el CNIO". El comunicado sostiene que ha desempeñado un papel determinante como "principal actor a la hora de ayudar a las autoridades a esclarecer las presuntas actividades delictivas asociadas al anterior equipo de gerencia".
Los investigadores van más allá y apuntan directamente a la intencionalidad de las informaciones publicadas en los últimos días. Consideran que "las noticias aparecidas en los últimos días forman parte de una campaña de desprestigio orquestada y dirigida a minar la reputación del gerente".
No obstante, el respaldo no ha implicado silencio ante el fondo de las acusaciones. En el mismo texto expresan su "repulsa ante cualquier situación de acoso que se pueda dar en el entorno laboral".
La controversia se produce en un contexto ya delicado para el organismo. El 26 de noviembre, la Fiscalía Anticorrupción confirmó la apertura de diligencias preprocesales por presuntas irregularidades en las cuentas del centro. Posteriormente, la UDEF acudió a la Fundación para recabar documentación en el marco de una investigación en curso.
"Basta ya del ruido mediático"
En este clima de tensión, la investigadora y doctora en Química Orgánica Ana Hernández, colaboradora de Libertad Digital, ha tomado la palabra ante varios trabajadores concentrados a las puertas del centro.
"Lo primero que quiero hacer es daros las gracias. Sé que es viernes. Aquí estamos algunos miembros del comité de empresa, la parte de CSIF y UGT. Es viernes y faltan muchos compañeros porque están teletrabajando, pero después de lo que está pasando y de lo que estamos viendo, yo creo que esto es lo que teníamos que hacer todos", ha afirmado.
Hernández ha insistido en que los científicos deben decir "basta ya": "Decir un 'basta ya'. Nosotros somos científicos, somos investigadores, y basta ya del ruido mediático que estamos teniendo por cosas ajenas".
La investigadora ha reconocido el desgaste personal que ha supuesto esta situación: "No podemos vivir con miedo, no podemos venir a trabajar. En mi caso, vengo a trabajar con miedo porque no sé qué me voy a encontrar, por ser miembro del comité de empresa y por ser la persona a la que se le ocurrió mirar las cuentas y decir que quería que el dinero público se dedique a la investigación, que es para lo que nos lo dan".
Asimismo, ha subrayado el motivo de la concentración: "Estamos aquí tras el anuncio del cese del director gerente del CNIO, José Manuel Bernabé. Vamos a mostrar las firmas que hemos podido recoger todas estas personas en poco más de una hora, expresando nuestro apoyo, nuestro total respaldo a la labor que ha desarrollado en los últimos meses para impulsar una gestión transparente en este centro".
También ha defendido su papel en la colaboración con las autoridades: "Sabemos que fue un actor clave en la colaboración con las autoridades para esclarecer posibles irregularidades del anterior equipo de gerencia. Creemos que las informaciones publicadas en los últimos días forman parte de una campaña de desprestigio dirigida a minar su reputación y a frenar ese proceso".
Hernández ha añadido: "Rechazamos cualquier situación de acoso en el entorno laboral. Nosotros, como sindicatos, no podemos hacer otra cosa, y manifestamos nuestra profunda preocupación por el futuro del CNIO. Pedimos al Ministerio que garantice una gerencia independiente, que continúe el trabajo de aclarar posibles irregularidades".
Y ha concluido con un mensaje dirigido a la opinión pública: "Queremos trasladar a la ciudadanía que estamos profundamente afectados, pero también firmemente comprometidos con la investigación oncológica de nuestro país, como la que se hace en este centro. Por eso hoy los que estamos aquí reunidos decimos 'basta ya': basta de la cultura del miedo, basta de dar pasos atrás en la parte de transparencia".
Las irregularidades que destapó en 2018
Hernández no es ajena a la polémica. En 2018, cuando asumió la presidencia del comité de empresa, detectó adjudicaciones repetitivas por importes cercanos al límite legal de los 50.000 euros. "El límite para que pasase un control eran 50.000 euros, y todas se quedaban en 49.900 o 49.995. Como poco, era inmoral", explicó en el programa La Noche de Cuesta.
Según la denuncia publicada por El Mundo, durante casi dos décadas se habrían producido desvíos de entre 20 y 25 millones de euros en contratos públicos. Hernández alertó de adjudicaciones reiteradas a empresas interconectadas y de fraccionamiento de contratos para eludir controles.
Asegura que informó a la entonces directora, María Blasco; al exministro Pedro Duque; y a la directora del Instituto de Salud Carlos III, Raquel Yotti, sin obtener respuesta. También sostiene que trasladó la información a distintos partidos políticos.
Las denuncias incluyen contratos reiterados a Gedosol SL, empresa vinculada a la pareja del entonces jefe de Personal, así como adjudicaciones millonarias a Zeus SL tras la salida de un directivo del centro. Según la documentación, Gedosol llegó a facturar más de 15 millones de euros siendo el CNIO su único cliente.
Un centro en juego
En su intervención, Hernández ha dejado claro que el foco debe volver a la ciencia: "Estamos aquí porque nos preocupa el futuro del CNIO y queremos que el CNIO sea noticia, pero por los descubrimientos científicos que hacemos, los que estáis viendo aquí, todos los que trabajamos en este centro, que somos más de 500 personas".
Los firmantes de la carta comparten esa inquietud. Se declaran "profundamente afectados por la deriva" de la situación, pero reiteran su "firme compromiso" con la investigación oncológica de excelencia en España. Y piden al Ministerio que garantice una gerencia independiente que continúe esclareciendo "posibles irregularidades o corrupciones del equipo anterior".



