
El Gobierno rechazó recientemente en el Congreso de los Diputados la prohibición del burka y el niqab en espacios públicos, prendas que cubren por completo el rostro y el cuerpo y que resultan degradantes para las mujeres. Sin embargo, el PSOE decidió votar en contra de la iniciativa impulsada por PP y Vox, al considerar que este tipo de debates alimentan los "discursos xenófobos". Hubo quienes defendieron el uso de este atuendo como "llevar el burka forma parte de la expresión de la libertad religiosa", tal como expresó el portavoz socialista en el Congreso, Patxi López.
Este miércoles, con motivo del acto institucional del 8M, la ministra Ana Redondo se refirió a este tipo de vestimenta, denunciando su carácter denigrante para las mujeres, en un mensaje que contrasta con la postura que adoptó a mediados de febrero el Gobierno en el Congreso.
"Quiero traer y hacer presentes a las mujeres iraníes que, por supuesto, han sufrido y siguen sufriendo bajo el régimen de los ayatolás y con los ataques que están recibiendo; a las mujeres afganas, que están muertas en vida bajo el burka; a las mujeres gazatíes, supervivientes de un genocidio, que siguen peleando cada día por sobrevivir; y a las mujeres ucranianas, que después de cuatro años aún no ven una salida pacífica a corto plazo", aseguró en el acto institucional por el 8M.
Un discurso en defensa de las mujeres inmigrantes que sufren un trato degradante por el uso impuesto de esta vestimenta, pronunciado en la antesala del Día de la Mujer, pese a que el Gobierno votó en contra de la iniciativa al considerar que estaba "llena de hostilidad, de provocación y de ignorancia", según señaló la diputada del PSOE, Andrea Fernández.
Lo que el PP reprochó, en boca de su portavoz parlamentaria Ester Muñoz, como "¿esto es progresista? Son mujeres en cárceles de tela", y lo que el grupo de Santiago Abascal defendió como una medida de "defensa de la dignidad de la mujer", fue rechazado por los socialistas; sin embargo, por razones estratégicas, se mostraron dispuestos a estudiar una iniciativa presentada por Junts que también contempla la prohibición del burka.

