
El Gobierno vuelve a ningunear al Parlamento, al que está obligado a rendir cuentas, protagonizando una auténtica espantada la próxima semana en el Congreso y el Senado. Pese a que la Constitución recoge que debe rendir cuentas ante los grupos en su labor de fiscalización, la próxima semana los ministros de Exteriores, Defensa y Economía no aparecerán por la sesión de control.
Según informan fuentes parlamentarias, José Manuel Albares, Margarita Robles y Carlos Cuerpo han informado de que estarán ausentes el próximo miércoles, precisamente cuando se celebra el primer Pleno desde que estalló la guerra en Irán. Ninguno responderá a las preguntas de la oposición a cuenta de este asunto. Habrá que esperar hasta el 25 de marzo para que Pedro Sánchez dé explicaciones.
A estas ausencias se sumará también la del ministro de Transportes, Óscar Puente. Todo ello cuando el Ejecutivo no ha aprobado todavía ningún paquete de medidas económicas para paliar los efectos de la guerra, como la subida de los combustibles, y ni siquiera ha respondido a las iniciativas del PP, que pide bajar impuestos.
"El Gobierno que pide ideas a los partidos políticos para afrontar la subida de precios por la guerra en Irán se escabulle de las Cortes cuando toca dar explicaciones", trasladan fuentes del partido de Alberto Núñez Feijóo. "Retrata a un Gobierno que se siente más cómodo en el búnker que dando explicaciones a sus ciudadanos", añaden.
En el Senado, como empieza ya a ser habitual los martes, las ausencias de los ministros serán hasta ocho. Repetirán Albares, Robles y Puente, que tampoco acudirán a la Cámara Alta. Además, tampoco estará la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, en pleno escándalo de Forestalia.
Tampoco irán los ministros María Jesús Montero, Ernest Urtasun, Diana Morant y Ana Redondo. Una espantada que se suma a la del propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que acumula ya dos años sin acudir a la Cámara Alta, pese a que el Reglamento reformado por el PP le obliga a ir, al menos, una vez al mes.

