llamar test de estrés del sistema financiero, de los que se dijo que unos aprobaron y otros suspendieron, fue un nombre desacertado, tenían que haberlo llamado de otra más manera más acorde con la realidad porque ahora se está demostrando que aquello era más bien un test de trasero al aire y medir con más acierto qué porcentaje del trasero dejaban al aire.