Imagenes de un futuro socialista+++
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Imagenes de un futuro socialista+++
Enviado por pancho el día 15 de Mayo de 2012 a las 18:07
Esto fue escrito por el Sr Richter en 1891:
Gente descontenta
"Pero ahora parece que toda su laboriosidad y economías han resultado ser inútiles. Al
sentirse preocupada por toda la información que le llegaba, Agnes decidió ir al banco y
retirar el dinero. Cuando llegó cerca del banco, encontró la calle llena de grupos de
gente alborotada. Ancianos y ancianas y numerosas chicas que habían sido sirvientas en
el viejo orden, protestaban lastimeramente diciendo que les habían robado lo que
llamaban sus ahorros duramente ganados. Según parece, los funcionarios habían
establecido que, junto con todos los otros valores que habían sido confiscados por efecto
de los nuevos decretos, los depósitos bancarios también eran nulos.
El simple rumor de esto casi hizo que se desmayara la pobre Agnes. Sin embargo, con
gran coraje, entró en el banco y en seguida recibió la confirmación de estas increíbles
noticias. Mientras se apresuraba a venir con nosotros, escuchó el rumor de que una
representación de acreedores bancarios estaba en camino al palacio para intentar
entrevistarse con el Canciller. Al escuchar esto, me puse en marcha de inmediato y
Franz vino conmigo.
Encontramos una gran masa de gente apiñada enfrente del palacio. Cruzando el Puente
de Lassalle (el antiguo Puente del Rey Guillermo), iban apareciendo riadas de gente en
dirección al palacio. Es evidente que el asunto de los bancos conmovía a la opinión
pública. Se acordonaron todas las entradas a los patios del palacio. La masa que estaba
al frente intentó varias veces forzar la entrada, pero en vano. De repente aparecieron
del interior varios cañones visibles a través de troneras en las puertas, troneras que yo
no había advertido hasta entonces.
Quién sabe cómo podría haber acabado todo esto si, en este momento crítico, no
hubiera aparecido en escena el Canciller y restaurado el orden. Se asomó al balcón
central de la fachada y, con clara y sonora voz, declaró que el asunto de los bancos
recibiría atención inmediata por parte del Comité de Gobierno. Pidió a todos los
verdaderos patriotas y leales socialista que confiaran plenamente en la justicia y
sabiduría de los elegidos por el pueblo. Se oyeron grandes vivas a nuestro Canciller
mientras éste se retiraba.
Justo en ese momento aparecieron varias brigadas de bomberos que llegaban al galope
desde distintas direcciones hacia el palacio. Al no haber policía a la que acudir, las
autoridades les habían telegrafiado desde el palacio en medio de la confusión,
informando de un gran incendio. La llegada de los gallardos camaradas fue acogida con
muchas risas. Aquí y allí, la gente se dispersó de mejor humor y dócilmente. Sólo queda
esperar que el Gobierno haga lo correcto en este asunto."
Gente descontenta
"Pero ahora parece que toda su laboriosidad y economías han resultado ser inútiles. Al
sentirse preocupada por toda la información que le llegaba, Agnes decidió ir al banco y
retirar el dinero. Cuando llegó cerca del banco, encontró la calle llena de grupos de
gente alborotada. Ancianos y ancianas y numerosas chicas que habían sido sirvientas en
el viejo orden, protestaban lastimeramente diciendo que les habían robado lo que
llamaban sus ahorros duramente ganados. Según parece, los funcionarios habían
establecido que, junto con todos los otros valores que habían sido confiscados por efecto
de los nuevos decretos, los depósitos bancarios también eran nulos.
El simple rumor de esto casi hizo que se desmayara la pobre Agnes. Sin embargo, con
gran coraje, entró en el banco y en seguida recibió la confirmación de estas increíbles
noticias. Mientras se apresuraba a venir con nosotros, escuchó el rumor de que una
representación de acreedores bancarios estaba en camino al palacio para intentar
entrevistarse con el Canciller. Al escuchar esto, me puse en marcha de inmediato y
Franz vino conmigo.
Encontramos una gran masa de gente apiñada enfrente del palacio. Cruzando el Puente
de Lassalle (el antiguo Puente del Rey Guillermo), iban apareciendo riadas de gente en
dirección al palacio. Es evidente que el asunto de los bancos conmovía a la opinión
pública. Se acordonaron todas las entradas a los patios del palacio. La masa que estaba
al frente intentó varias veces forzar la entrada, pero en vano. De repente aparecieron
del interior varios cañones visibles a través de troneras en las puertas, troneras que yo
no había advertido hasta entonces.
Quién sabe cómo podría haber acabado todo esto si, en este momento crítico, no
hubiera aparecido en escena el Canciller y restaurado el orden. Se asomó al balcón
central de la fachada y, con clara y sonora voz, declaró que el asunto de los bancos
recibiría atención inmediata por parte del Comité de Gobierno. Pidió a todos los
verdaderos patriotas y leales socialista que confiaran plenamente en la justicia y
sabiduría de los elegidos por el pueblo. Se oyeron grandes vivas a nuestro Canciller
mientras éste se retiraba.
Justo en ese momento aparecieron varias brigadas de bomberos que llegaban al galope
desde distintas direcciones hacia el palacio. Al no haber policía a la que acudir, las
autoridades les habían telegrafiado desde el palacio en medio de la confusión,
informando de un gran incendio. La llegada de los gallardos camaradas fue acogida con
muchas risas. Aquí y allí, la gente se dispersó de mejor humor y dócilmente. Sólo queda
esperar que el Gobierno haga lo correcto en este asunto."