Ha publicado un artículo en el que no sólo vomita toda su incultura científica y económica, sino que blanquea la responsabilidad de curanderos fraudulentos.
Europa tiene dos opciones: continuar por el camino que conduce al suicidio lento y doloroso o tomar medidas mucho más contundentes que las que criticaban a Israel.
Sadiq Kahn no tiene ni la capacidad intelectual ni el talante político necesarios, seguramente tampoco la voluntad religiosa, para plantar cara a los intolerantes.
Enhorabuena a la princesa y a quien le recomienda lecturas y películas. En cuanto a los cenutrios y majaderos que la critican… bastante tienen ya con su desgracia.
No todas las actitudes críticas frente al modelo turístico predominante en España remiten a alguna variante más o menos retrógrada del cerrilismo antisistema.
Es indignante la injusticia de un sistema que no genera derechos futuros, sino que, por lo contrario, los hace depender de la voluntad de los políticos.
Si los votantes del PP o Cs exhibieran el rigor del Bernabéu, otro pelo nos correría. Por desgracia, en el centro-derecha nos hemos acostumbrado a jugar al empate.
La violencia llegó a ser tan formidable que se precisó de helicópteros para reponer las banderas en los ayuntamientos. Hasta que llegó Velasco y mandó parar.
Si algo caracteriza al Gobierno de Manuela Carmena es que la capacidad que le falta para gestionar la ciudad le sobra para encontrar formas de colocar a gente.
He aquí una visión que contradice la imagen de la movilización entusiasta de los españoles en la contienda y pone en cuestión el relato heroico difundido desde entonces.
La biografía de Valle está hecha de todo lo que esperaríamos de un auténtico prohombre en aquella época de transición entre la Ilustración y el liberalismo.