Los golpistas dicen afrontar el juicio como una oportunidad para poner al Estado contra las cuerdas. Ya lo tuvieron al borde del fuera de combate en septiembre y octubre de 2017.
Cs debe aclarar antes de las elecciones si descarta o no pactar en algún sitio con ese PSOE contra el que se manifestaron el domingo en Madrid miles de personas.
Los magistrados del Supremo tienen sólo un deber: hacer justicia en un caso de una gravedad extraordinaria, pues los acusados quisieron acabar con nuestro régimen de libertades y no dudaron en llevar a la sociedad catalana al borde del precipicio.
Daniel Ortega es un caudillo rojo que concentra todo el poder a costa de la libertad y las leyes y no duda en masacrar al pueblo para perpetuar su secuestro del Estado.