La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) está dispuesta a apoyar a Yugoslavia en su proceso democratizador, tras invitar a Belgrado a reincorporarse a la misma como miembro de pleno derecho, tras ocho años de exclusión con motivo de la guerra de Bosnia.
"El cambio democrático que ha tenido lugar en Yugoslavia ofrece ahora la esperada posibilidad de establecer nuevas relaciones entre la OSCE y Yugoslavia", afirma la presidenta de turno de esa organización, la austriaca Benita Ferrero-Waldner, en una carta al presidente yugoslavo, Vojislav Kostunica.
La nota añade que "todas las opiniones expresadas por los Estados miembros de la OSCE se han mostrado a favor de avanzar hacia la reintegración de Yugoslavia como Estado miembro" y apoyarla en su camino hacia la plena democratización.
En la misiva, enviada el pasado martes y difundida públicamente en Viena, Ferrero-Waldner cursa una invitación formal de la OSCE para que Belgrado se reincorpore a la organización, después de haber sido el único miembro suspendido a consecuencia de la guerra de Bosnia (1992-1995).
En ese sentido, Ferrero-Waldner, quien es también titular austriaca de Asuntos Exteriores, espera que Belgrado pueda participar como miembro de pleno derecho en la conferencia ministerial que celebrará la organización en Viena el próximo 27 de noviembre.
Para su retorno a la comunidad de naciones que abarca del Atlántico al Pacífico en el hemisferio norte, la única condición que exigen al Gobierno de Belgrado los 54 miembros actuales de la OSCE es que reconozca la reglamentación aceptada internacionalmente con respecto a los Estados sucesores de la antigua Yugoslavia.
