La sesión de ayer en el Parlamento serbio fue tormentosa. Se trataba de conformar un Gobierno de transición entre partidos que hasta hace poco tiempo no podían verse ni a varios kilómetros de distancia. La sesión fue postergada el viernes hasta la mañana de ayer, y luego nuevamente retrasada hasta la tarde, reflejando las dificultades para llegar a un acuerdo.
Luego de una jornada tempestuosa, obstaculizada especialmente por el Partido Radical Serbio (SRS) y descrita por los periodistas presentes en el Parlamento como «una verdadera guerra», la sesión se interrumpió poco antes de la medianoche. Tras la suspensión, Vuk Draskovic declaró que después de 7 horas de sesión no se habían producido avances y que la situación estaba "en un punto muerto".
Después de arduas negociaciones en el día de ayer se llegó a un acuerdo parcial. Durante la sesión, los representantes del Partido Radical Serbio se retiraron de la sala alegando que estaban en desacuerdo con todas las medidas implementadas por la DOS así como con lo acaecido el 5 de octubre, que calificaron de golpe de Estado. La historia no es nueva: los ministros radicales, que renunciaron a su cargo la semana pasada, ya se habían expresado en términos parecidos.
Los oradores que se sucedieron en el micrófono del Parlamento se insultaron unos a otros, amenazándose mutuamente de pasar a las manos. Se habló de ilegitimidad del Gobierno actual, de alza de precios desmedida e incluso se tildó la situación del país de anarquía.

ACUERDOS PARCIALES
Debate tormentoso entre insultos de los oradores
0
comentarios
Servicios
- Radarbot
- Curso
- Inversión
- Securitas
- Buena Vida
- Reloj Durcal