La vocación de Arturo Bandini
Pregúntale al polvo es la segunda de las novelas que conforman la tetralogía más conocida del escritor estadounidense John Fante (1909-1983), poco leído entre nosotros, y cuya publicación inició la editorial Anagrama con el primer título, Espera a la primavera, Bandini. Su protagonista, Arturo Bandini, se anuncia como un alter ego del autor, que debió sobreponerse a sus humildes orígenes como hijo de emigrantes italianos, hasta alcanzar la categoría de escritor, sólo plenamente reconocido después de su muerte.
No fue ajeno a su descubrimiento el padrinazgo de Charles Bukovski, quien escribe un elogioso prólogo en el que reconoce que Fante fue para él un dios, decisivo en su obra. Bukovski destaca la mezcla de humor y sufrimiento que se encuentra en Pregúntale al polvo, la fuerza de los sentimientos y las referencias a la ciudad de Los Ángeles, cuyas calles recorría buscando el lugar exacto donde vivieron los personajes de Fante.
Con estos prolegómenos y la etiqueta de "precursor del realismo sucio" que le adjudica la crítica, el lector se siente predispuesto a vivir uno más de los descensos a los infiernos, esta vez urbanos, a los que tan propensa fue la literatura de la primera parte del siglo. Es cierto que hay en estas páginas mucha mugre, sexo desquiciado, calles infectas, personajes que se arrastran en las cunetas del fracaso. Hay alcohol y drogas y mujeres diabólicamente desgraciadas. Pero sobre todo ello se sitúa la voluntad del protagonista de convertirse en escritor, una concepción de la literatura ligada a la experiencia y una vuelta a las fuentes primarias del ser.
La novela se configura como un doble camino, el del desastre personal de Arturo Bandini, que lucha contra su pobreza, la vergüenza de sus orígenes, la culpa edípica, y la búsqueda de una inspiración que huye como una sombra, en paralelo al cese del deseo cuando las mujeres se le acercan. Esa lucha es la que hace avanzar las páginas, que adaptan su ritmo –frenético unas veces, cadenciosamente lírico otra–- a la idea del viaje como símbolo existencial, tan cercana a la Generación Beat.
La escritura sólo es posible como traductora de experiencias, y éstas a su vez muestran que la verdad está en otro lugar, nunca alcanzado: "nos acercábamos a la vida, pero no acabábamos de poseerla". El mundo como fábula mítica que derrama sus metáforas. La mujer, el amor, el sexo, el dolor de siempre son los cantos de sirena de Arturo Bandini. Pero si logra no perderse en ellos, hay un lugar de arribada. Al igual que el explorador remonta el curso del río en busca de las fuentes primarias, así accede Arturo Bandini al desierto de Mojave, arena y cerros prehistóricos no hollados jamás. Ante el altar de piedra, una ofrenda, la de su primera novela, y una dedicatoria amorosa a la mujer que le ha conducido hasta allí. "Fuerza, bondad y comprensión" eran las enigmáticas palabras con que Bukovski calificaba la vida y la obra de John Fante. Con ellas nos quedamos, por encima de etiquetas y modas.
John Fante, Pregúntale al polvo, Anagrama, Barcelona, 2001. 205 páginas, 2000 pesetas.
