Leah Rabin, una ama de casa que se convirtió en activista por la paz, era honrada fuera de su país como promotora de la coexistencia árabe-israelí, pero algunos en Israel la criticaban por conflictiva. Consideraba como amigos cercanos a varios líderes mundiales, entre ellos el presidente estadounidense Bill Clinton y el líder palestino Yasser Arafat. Luego del asesinato de su esposo en noviembre de 1995, comenzó a viajar por el mundo promoviendo sus políticas de paz.
Pero sus detractores la consideraban una arrogante representante de la élite europea israelí, y la culpaban de la renuncia de su marido a su primer período como primer ministro, en 1977, debido a una cuenta bancaria que ella tenía en Estados Unidos, lo cual era ilegal en Israel en ese entonces. Sus más enconados críticos la acusaban de avivar el odio que llevó al asesinato de su esposo a manos de un ultranacionalista judío en un mitin para la paz en Tel Aviv.
Su nombre, antes de casarse, era Leah Schlossberg. Nació el 8 de abril de 1928 en una familia acomodada, en Koenigsberg, ciudad situada en lo que entonces era Alemania y es ahora parte de Rusia. Tras la Segunda Guerra Mundial, como estudiante de secundaria en Tel Aviv, conoció a Yitzhak Rabin, quien era oficial de Palmaj, un grupo élite de la milicia judía precursora al ejército israelí antes del establecimiento de Israel. Leah ingresó luego a la escuela para maestros pero interrumpió sus estudios para unirse al Palmaj. Ella y Rabin se casaron durante la guerra árabe-israelí de 1948.
