Más de 11.000 familias de Sri Lanka se encuentran a la intemperie como consecuencia de las inundaciones provocadas por el monzón, según ha informado el Ministerio de Asuntos Sociales.
La Policía ha registrado al menos una muerte y alrededor de 50.000 personas han sido albergadas provisionalmente en tiendas de campaña y en edificios públicos.
Gran parte de la provincia oriental de Sri Lanka se encuentra inundada, sobre todo los distritos de Ampara, Batticaloa y Polonnaruwa.
