Políticos, intelectuales y artistas rusos han rechazado enérgicamente el plan del Presidente Vladímir Putin de reinstitutir la melodía de Stalin como nuevo himno nacional a partir del próximo primero de enero.
Con gritos de que ese himno "nos provoca repugnancia" y que "es peligroso resucitar fantasmas", 34 figuras de las artes y las letras firmaron una feroz carta abierta publicada en el diario Izvestia , entre ellos la famosa bailarina de renombre mundial Maya Plisétskaya.
"Nosotros, hijos de Rusia, vivimos y queremos vivir en un país en el que no dé vergüenza ponerse de pie cuando suene su himno", dice la carta, suscrita por escritores, cineastas, compositores clásicos, cantantes de rock y hasta "popes" de la iglesia ortodoxa.
Putin ha enviado a toda prisa a la Duma o cámara de diputados un paquete de proyectos de ley sobre los símbolos del Estado, entre ellos el polémico himno.
