L. D. / EFE.-
En su primer viaje a EEUU desde la llegada a la Casa Blanca de Bush, Ivanov intentará que la primera reunión ruso-estadounidense al más alto nivel se celebre antes de la cumbre del Grupo de los Siete países más desarrollados y Rusia (G-8), que tendrá lugar en Génova el próximo mes de julio.
El ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia y el Departamento de Estado norteamericano "buscan una solución que permita celebrar la reunión de los presidentes de ambos países en un futuro próximo", ha asegurado Ivanov en vísperas de su viaje. Para Rusia, una reunión especial de Putin y Bush es más importante que una cumbre en el marco de una reunión más amplia, como la de Génova, pues supondría un reconocimiento de su condición de gran potencia.
Ivanov, cuya visita a EEUU durará tres días, declaró que está preparado para "conversar a fondo y con ánimo constructivo sobre los aspectos de las relaciones ruso-estadounidenses y los problemas internacionales clave", y que está dispuesto a edificar las relaciones bilaterales a largo plazo basadas en la confianza mutua.
El ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia y el Departamento de Estado norteamericano "buscan una solución que permita celebrar la reunión de los presidentes de ambos países en un futuro próximo", ha asegurado Ivanov en vísperas de su viaje. Para Rusia, una reunión especial de Putin y Bush es más importante que una cumbre en el marco de una reunión más amplia, como la de Génova, pues supondría un reconocimiento de su condición de gran potencia.
Ivanov, cuya visita a EEUU durará tres días, declaró que está preparado para "conversar a fondo y con ánimo constructivo sobre los aspectos de las relaciones ruso-estadounidenses y los problemas internacionales clave", y que está dispuesto a edificar las relaciones bilaterales a largo plazo basadas en la confianza mutua.
