L. D. / EFE.-
Así lo aseguró De la Rosa durante su comparecencia voluntaria ante el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, quien investiga un supuesto fraude fiscal de varios miles de millones de pesetas presuntamente cometido por ex accionistas de Tele 5, y que se celebró a pesar de la oposición de los abogados de Berlusconi.
Según la versión ofrecida por el financiero catalán, imputado en esta causa, en 1992 pagó 6.000 millones de pesetas por el 25 por ciento de Tele 5 a través de la sociedad Telefuturo, propiedad de Grand Tibidabo, cuando el precio real del paquete accionarial era de sólo 3.750 millones.
El resto fue abonado como “sobreprecio” a la sociedad Divercisa, controlada por la ONCE, que se llevó 900 millones de pesetas, y a un grupo formado por el ex director general de la ONCE, Miguel Durán; el directivo de Tele 5, Santiago Muñoz Machado, y los empresarios Rafael Álvarez Buiza y Angel Medrano, a quienes correspondieron los otros 1.350 millones.
De la Rosa asegura que no todo el dinero que cobró Divercisa fue a parar a la ONCE, sino que entre los beneficiarios se encontraba también “alguien que luego fue condenado por el caso Filesa”, y que, de los otros 1.350 millones, unos 300 (dos millones de dólares) se los embolsó Berlusconi, según le reconoció él mismo.
Contactos con el PSOE
De la Rosa añadió que, posteriormente, Berlusconi le ofreció devolverle ese dinero, al reconocer que no debía haberlo pagado y que no era, como se había dicho, una compensación para que los accionistas de Tele 5 renunciaran a su derecho preferente de suscripción de acciones. De la Rosa dijo también que antes de entrar en la cadena de televisión mantuvo contactos con los dirigentes socialistas Carlos Solchaga y José María Benegas y con el empresario, próximo al PSOE, Enrique Sarasola, y que fue éste quien, en nombre del ex presidente del Gobierno Felipe González, le dio el visto bueno para la operación.
Los contactos se repitieron cuando De la Rosa se planteó salir de Tele 5 y, según aseguró este lunes el financiero, pactaron que debía ser el empresario, recientemente fallecido, Antonio Asensio, quien le sustituyera en el accionariado de la cadena.
Defensa improvisada de Piqué en el caso “Ertoil”
El financiero catalán se refirió mucho más ampliamente, sin que ninguno de los representantes de los medios de comunicación le hubiera preguntado por ello, a la investigación de la venta, en 1991, de Ertoil, filial de Ercros, a la petrolera francesa Elf y reiteró que el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, “no tiene nada que ver” con esa operación.
“Que no se hable más de que falta dinero en Ertoil y menos aún de este señor que, repito, no tengo por qué defenderlo, que no tuvo intervención alguna en esa operación, y no me pagan por ello ¿eh?, ni nadie me ha pedido que lo diga”, concluyó.
Según la versión ofrecida por el financiero catalán, imputado en esta causa, en 1992 pagó 6.000 millones de pesetas por el 25 por ciento de Tele 5 a través de la sociedad Telefuturo, propiedad de Grand Tibidabo, cuando el precio real del paquete accionarial era de sólo 3.750 millones.
El resto fue abonado como “sobreprecio” a la sociedad Divercisa, controlada por la ONCE, que se llevó 900 millones de pesetas, y a un grupo formado por el ex director general de la ONCE, Miguel Durán; el directivo de Tele 5, Santiago Muñoz Machado, y los empresarios Rafael Álvarez Buiza y Angel Medrano, a quienes correspondieron los otros 1.350 millones.
De la Rosa asegura que no todo el dinero que cobró Divercisa fue a parar a la ONCE, sino que entre los beneficiarios se encontraba también “alguien que luego fue condenado por el caso Filesa”, y que, de los otros 1.350 millones, unos 300 (dos millones de dólares) se los embolsó Berlusconi, según le reconoció él mismo.
Contactos con el PSOE
De la Rosa añadió que, posteriormente, Berlusconi le ofreció devolverle ese dinero, al reconocer que no debía haberlo pagado y que no era, como se había dicho, una compensación para que los accionistas de Tele 5 renunciaran a su derecho preferente de suscripción de acciones. De la Rosa dijo también que antes de entrar en la cadena de televisión mantuvo contactos con los dirigentes socialistas Carlos Solchaga y José María Benegas y con el empresario, próximo al PSOE, Enrique Sarasola, y que fue éste quien, en nombre del ex presidente del Gobierno Felipe González, le dio el visto bueno para la operación.
Los contactos se repitieron cuando De la Rosa se planteó salir de Tele 5 y, según aseguró este lunes el financiero, pactaron que debía ser el empresario, recientemente fallecido, Antonio Asensio, quien le sustituyera en el accionariado de la cadena.
Defensa improvisada de Piqué en el caso “Ertoil”
El financiero catalán se refirió mucho más ampliamente, sin que ninguno de los representantes de los medios de comunicación le hubiera preguntado por ello, a la investigación de la venta, en 1991, de Ertoil, filial de Ercros, a la petrolera francesa Elf y reiteró que el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, “no tiene nada que ver” con esa operación.
“Que no se hable más de que falta dinero en Ertoil y menos aún de este señor que, repito, no tengo por qué defenderlo, que no tuvo intervención alguna en esa operación, y no me pagan por ello ¿eh?, ni nadie me ha pedido que lo diga”, concluyó.
