L. D. / EFE.-
El diario
Information
desvela, a través de los testimonios de varios soldados desplazados en la zona, que durante los permisos que los miembros daneses de la fuerza internacional para Kósovo (KFOR) disfrutaban en la ciudad macedonia de Ohrid (sur), la mayoría de ellos acudieron a burdeles donde mujeres secuestradas en varios países del este de Europa eran obligadas a prostituirse.
Uno de los miembros de aquel cuerpo, que ha preferido permanecer en el anonimato por razones de seguridad, señaló que durante su estancia en la zona en el año 1999 sus superiores le confirmaron los rumores que señalaban que en la ciudad de Ohrid existían burdeles en los que se obligaba a prostituirse a mujeres secuestradas.
El jefe de unidad reconoció al soldado que conocía el problema, pero que no podía hacer nada ya que no podía negar a los soldados que realizaran en sus permisos lo mismo que los británicos y los americanos. Incluso señaló que el propio responsable recomendaba a los grupos de soldados uno o varios hoteles de la ciudad.
Según Information , tanto el responsable de información del Ejército como el antiguo ministro de Defensa, Hans Haekkerup, conocían el asunto e incluso, en una carta dirigida por los mandos al ministerio el 6 de diciembre, éstos reconocen que en la zona a la que los soldados son enviados durante sus permisos existe una presencia importante de las redes de prostitución.
Los soldados daneses de la KFOR disfrutaban de estos periodos de descanso en Ohrid o en la ciudad griega de Tesalónica. En la región de Kosovo, los soldados tienen prohibido por sus superiores el acceso a 16 establecimientos en los que se sospecha que se lleva a cabo este tipo de prostitución, al contrario que en Macedonia, donde no se ha vetado ningún establecimiento.
!-->
Uno de los miembros de aquel cuerpo, que ha preferido permanecer en el anonimato por razones de seguridad, señaló que durante su estancia en la zona en el año 1999 sus superiores le confirmaron los rumores que señalaban que en la ciudad de Ohrid existían burdeles en los que se obligaba a prostituirse a mujeres secuestradas.
El jefe de unidad reconoció al soldado que conocía el problema, pero que no podía hacer nada ya que no podía negar a los soldados que realizaran en sus permisos lo mismo que los británicos y los americanos. Incluso señaló que el propio responsable recomendaba a los grupos de soldados uno o varios hoteles de la ciudad.
Según Information , tanto el responsable de información del Ejército como el antiguo ministro de Defensa, Hans Haekkerup, conocían el asunto e incluso, en una carta dirigida por los mandos al ministerio el 6 de diciembre, éstos reconocen que en la zona a la que los soldados son enviados durante sus permisos existe una presencia importante de las redes de prostitución.
Los soldados daneses de la KFOR disfrutaban de estos periodos de descanso en Ohrid o en la ciudad griega de Tesalónica. En la región de Kosovo, los soldados tienen prohibido por sus superiores el acceso a 16 establecimientos en los que se sospecha que se lleva a cabo este tipo de prostitución, al contrario que en Macedonia, donde no se ha vetado ningún establecimiento.
!-->
