L D (EFE)
La reivindicación, sobre cuya autenticidad las autoridades no han querido todavía pronunciarse, se produjo a través de una llamada telefónica a la redacción del rotativo boloñés
Il resto del Carlino
. "Somos las Brigadas Rojas. Reivindicamos el atentado a Biagi. Enviaremos un comunicado", es el mensaje dejado por los presuntos autores del asesinato del asesor del Ministro de Trabajo, Roberto Maroni.
El arma utilizada en el asesinato del asesor del Ministerio de Trabajo Marco Biagi, reivindicado por las Brigadas Rojas, es la misma usada en mayo de 1999 en el homicidio de otro asesor del mismo departamento, Massimo D'Antona, según señala la Policía italiana.
El ministro del Interior italiano, Claudio Scajola, ha acortado su viaje a EEUU y ha vuelto la mañana de este miércoles a Roma para ocuparse personalmente de la investigación de este crimen, atribuido según las primeras hipótesis a las Brigadas Rojas, el grupo terrorista de extrema izquierda que ensangrentó Italia en los años 70.
Dos estrellas de cinco brazos, rodeadas por un círculo, el símbolo de las Brigadas Rojas, fueron encontradas en el lugar del crimen, una tallada en la puerta del domicilio de Marco Biagi, y otra a pocos metros del lugar en que fue asesinado el economista. Se desconoce por el momento cuando fueron efectuadas estas marcas. El asesinato de Marco Biagi recuerda al que fue víctima el 20 de mayo de 1999 Massimo D'Antona, consejero del ministro de Trabajo de la época, Antonio Bassolino, cuya muerte fue reivindicada por las Brigadas Rojas.
Los pistoleros que ultimaron a Marco Biagi, al parecer dos personas que se dieron rápidamente a la fuga, actuaron sobre las 20:30 hora local (19:30 GMT) deeste martes frente a su domicilio, en el centro histórico de la ciudad, a donde acaba de llegar en bicicleta. El titular de Trabajo, el dirigente de la Liga Norte Roberto Maroni, fue informado del trágico suceso al terminar la grabación de un debate televisivo sobre la decisión del Gobierno de liberalizar los despidos y su contestación por parte de los sindicatos con una anunciada huelga general, que ha generado gran tensión en el país.
Marco Biagi, nacido en Bolonia en 1950, casado y con dos hijos, era profesor de Derecho el Trabajo de la Universidad de Módena y uno de los autores del Libro Blanco sobre el empleo. Junto a otros intelectuales vinculados con el centro-derecha que gobierna en Italia, el profesor Biagi había firmado la pasada semana un manifiesto a favor de la liberalización del despido mediante la suspensión del artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores.
A pesar de que el atentado ha sido condenado con contundencia por todas las centrales sindicales, éstas confirmaron su proyecto de huelga general y manifestaciones para tratar de frenar la reforma laboral del Ejecutivo conservador que preside Silvio Berlusconi. Los líderes de los principales sindicatos -Cgil, Cisl y Uil- reunidos en Roma, anunciaron la convocatoria unitaria para el próxima día 27 de una marcha en la capital italiana en la que el mundo del trabajo mostrara su repulsa a la violencia terrorista.
El arma utilizada en el asesinato del asesor del Ministerio de Trabajo Marco Biagi, reivindicado por las Brigadas Rojas, es la misma usada en mayo de 1999 en el homicidio de otro asesor del mismo departamento, Massimo D'Antona, según señala la Policía italiana.
El ministro del Interior italiano, Claudio Scajola, ha acortado su viaje a EEUU y ha vuelto la mañana de este miércoles a Roma para ocuparse personalmente de la investigación de este crimen, atribuido según las primeras hipótesis a las Brigadas Rojas, el grupo terrorista de extrema izquierda que ensangrentó Italia en los años 70.
Dos estrellas de cinco brazos, rodeadas por un círculo, el símbolo de las Brigadas Rojas, fueron encontradas en el lugar del crimen, una tallada en la puerta del domicilio de Marco Biagi, y otra a pocos metros del lugar en que fue asesinado el economista. Se desconoce por el momento cuando fueron efectuadas estas marcas. El asesinato de Marco Biagi recuerda al que fue víctima el 20 de mayo de 1999 Massimo D'Antona, consejero del ministro de Trabajo de la época, Antonio Bassolino, cuya muerte fue reivindicada por las Brigadas Rojas.
Los pistoleros que ultimaron a Marco Biagi, al parecer dos personas que se dieron rápidamente a la fuga, actuaron sobre las 20:30 hora local (19:30 GMT) deeste martes frente a su domicilio, en el centro histórico de la ciudad, a donde acaba de llegar en bicicleta. El titular de Trabajo, el dirigente de la Liga Norte Roberto Maroni, fue informado del trágico suceso al terminar la grabación de un debate televisivo sobre la decisión del Gobierno de liberalizar los despidos y su contestación por parte de los sindicatos con una anunciada huelga general, que ha generado gran tensión en el país.
Marco Biagi, nacido en Bolonia en 1950, casado y con dos hijos, era profesor de Derecho el Trabajo de la Universidad de Módena y uno de los autores del Libro Blanco sobre el empleo. Junto a otros intelectuales vinculados con el centro-derecha que gobierna en Italia, el profesor Biagi había firmado la pasada semana un manifiesto a favor de la liberalización del despido mediante la suspensión del artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores.
A pesar de que el atentado ha sido condenado con contundencia por todas las centrales sindicales, éstas confirmaron su proyecto de huelga general y manifestaciones para tratar de frenar la reforma laboral del Ejecutivo conservador que preside Silvio Berlusconi. Los líderes de los principales sindicatos -Cgil, Cisl y Uil- reunidos en Roma, anunciaron la convocatoria unitaria para el próxima día 27 de una marcha en la capital italiana en la que el mundo del trabajo mostrara su repulsa a la violencia terrorista.
