LD (AFP)
Con esa decisión, el Gobierno de EEUU renuncia a su compromiso de no interferir en "los objetivos" del tratado, ha declarado el enviado especial para los crímenes de guerra Pierre-Richard Prosper. Ese compromiso corría parejo con la firma del tratado por parte del gobierno estadounidense bajo la gestión del presidente Bill Clinton. Estado Unidos había firmado el tratado pero no lo había ratificado.
"Lo que hicimos este lunes, es dirigir una carta a Naciones Unidas declarando que EEUU no tiene la intención de ser parte del tratado de la CPI y que, en consecuencia, no están sujetos a ninguna obligación emanada de la firma del 31 de diciembre de 2000", precisó Prosper.
"Lo que hicimos este lunes, es dirigir una carta a Naciones Unidas declarando que EEUU no tiene la intención de ser parte del tratado de la CPI y que, en consecuencia, no están sujetos a ninguna obligación emanada de la firma del 31 de diciembre de 2000", precisó Prosper.
