LD (EFE)
Las tropas gubernamentales abandonaron la ciudad, situada a 80 kilómetros de la frontera con Kenia, tras violentos ataques del rebelde Ejército Popular para la Liberación de Sudán (EPLS) en los últimos días, explicaron. Kapoeta es la tercera ciudad en importancia del sur de Sudán después de Juba y Turet, éstas últimas controladas por las fuerzas de Jartum.
Un portavoz del EPLS anunció este lunes la conquista de Kapoeta, que consideró la más importante victoria alcanzada por su grupo en los últimos dos años. El presidente sudanés, Omar al Bachir, prometió el domingo que establecerá la paz en el sur de su país, sea con negociaciones o por medio de la guerra con los rebeldes. Al Bachir hizo esta promesa durante una visita a la ciudad de Quesan, cerca de la frontera con Etiopía, recuperada en mayo pasado por las tropas gubernamentales tras violentos combates con los rebeldes del EPLS, que la controlaban desde hacía más de cinco años.
El EPLS lucha desde 1983 contra Jartum para conseguir la independencia del sur de Sudán, cuyos habitantes son en su mayoría cristianos y animistas, del norte árabe musulmán. La mediación de varios países vecinos no ha conseguido hasta el momento poner fin a la guerra civil sudanesa, que en los últimos diecinueve años ha causado la muerte de más de dos millones de personas y forzado a otros centenares de miles a abandonar sus hogares.
Un portavoz del EPLS anunció este lunes la conquista de Kapoeta, que consideró la más importante victoria alcanzada por su grupo en los últimos dos años. El presidente sudanés, Omar al Bachir, prometió el domingo que establecerá la paz en el sur de su país, sea con negociaciones o por medio de la guerra con los rebeldes. Al Bachir hizo esta promesa durante una visita a la ciudad de Quesan, cerca de la frontera con Etiopía, recuperada en mayo pasado por las tropas gubernamentales tras violentos combates con los rebeldes del EPLS, que la controlaban desde hacía más de cinco años.
El EPLS lucha desde 1983 contra Jartum para conseguir la independencia del sur de Sudán, cuyos habitantes son en su mayoría cristianos y animistas, del norte árabe musulmán. La mediación de varios países vecinos no ha conseguido hasta el momento poner fin a la guerra civil sudanesa, que en los últimos diecinueve años ha causado la muerte de más de dos millones de personas y forzado a otros centenares de miles a abandonar sus hogares.
