LD (Agencias)
El Gobierno de Kenia anunció este viernes que ha detenido a trece personas por su presunta vinculación con el atentado terrorista contra un hotel ubicado cerco del puerto de Mombasa. King´ori Mwangi, portavoz de la Policía explicó que los agentes interrogan especialmente a tres de los arrestados. El funcionario dijo que “dos personas, todas extranjeras y de origen árabe, son especialmente interrogadas.” Hasta el momento no se han dado a conocer la identidad de los sospechosos. Sin embargo, el director del Hotel Soleil Beach Club, donde se alojaron los dos primeros detenidos, un hombre y una mujer de origen árabe, infomó que como identificación ambos usaron pasaporte de EEUU y que dijeron venir de Florida. Un portavoz de la embajada estadounidense en Nairobi ha señalado que los autores del atentado suicida podrían haber utilizado pasaportes de su país.
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, prometió vengar la muerte de los israelíes víctimas de atentados terroristas en la ciudad keniata de Mombasa y en Beit Sheán, al norte de Israel. Por los atentados casi cien se encuentran heridas. En total, hasta el momento son ocho los israelíes fallecidos en esa “jornada negra”: tres (dos de ellos niños) por la explosión registrada en el hotel Paraíso de Mombasa, y cinco en un ataque del grupo terrorista palestino “Las brigadas de los mártires de Al-aqsa”, en el que más de cuarenta personas también resultaron heridas. En un discurso después de conocer que ganó en las elecciones internas del Likud, el primer ministro Ariel Sharon declaró que “nos encontramos aquí después de una jornada muy dura. Todavía no hemos enterrado a los muertos de los atentados terroristas. Pero yo prometo vengar la muerte de los inocentes”.
La acción de Beit Sheán fue cometida por dos terroristas palestinos que tirotearon con armas automáticas a la gente que se encontraba en la estación de autobuses de esa ciudad. Los dos atacantes fueron asimismo abatidos por efectivos de la Policía de Fronteras de Israel. El atentado contra el hotel Paraiso, en el que también perdieron la vida nueve personas de nacionalidad keniana, fue cometido por tres individuos que se inmolaron al activar varios explosivos a la entrada del establecimiento, al que acababa de llegar un grupo de 270 israelíes para pasar una vacaciones. Dieciséis personas fueron asesinadas. Casi al mismo tiempo, otros tres individuos que viajaban en una camioneta, según la Policía Nacional de Kenia, atacaron con dos cohetes portátiles el avión de la compañía israelí “Arkía” en el que habían viajado los ciudadanos israelíes hasta Mombasa, ciudad situada en la costa keniana del océano Indico.
El ataque contra el avión, en el que no se registraron víctimas, se produjo cuando el aparato acababa de despegar de Mombasa con otros 240 israelíes a bordo, que regresaban a Tel Aviv en un vuelo chárter tras pasar una semana de vacaciones en Mombasa. “Este atentado contra la aviación civil supone una vuelta de tuerca en las acciones del terrorismo internacional, que hoy ha afectado a Israel y mañana puede hacerlo con aviones de EEUU y de otras nacionalidades”, manifestó el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Benjamín Netanyahu. El atentado suicida contra el hotel Paraiso, de capital israelí, se lo atribuyó una organización terrorista desconocida hasta ahora, el “Ejército Palestino, uno de cuyos portavoces notificó la autoría de la acción en una llamada telefónica al canal de televisión Al Manar. Sin embargo, la embajada de Kenia en Israel desestimó la veracidad de la llamada del denominado y atribuyó los dos atentados de Mombasa a la red terrorista Al-Qaeda, que lidera el saudí Osama ben Laden.
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, prometió vengar la muerte de los israelíes víctimas de atentados terroristas en la ciudad keniata de Mombasa y en Beit Sheán, al norte de Israel. Por los atentados casi cien se encuentran heridas. En total, hasta el momento son ocho los israelíes fallecidos en esa “jornada negra”: tres (dos de ellos niños) por la explosión registrada en el hotel Paraíso de Mombasa, y cinco en un ataque del grupo terrorista palestino “Las brigadas de los mártires de Al-aqsa”, en el que más de cuarenta personas también resultaron heridas. En un discurso después de conocer que ganó en las elecciones internas del Likud, el primer ministro Ariel Sharon declaró que “nos encontramos aquí después de una jornada muy dura. Todavía no hemos enterrado a los muertos de los atentados terroristas. Pero yo prometo vengar la muerte de los inocentes”.
La acción de Beit Sheán fue cometida por dos terroristas palestinos que tirotearon con armas automáticas a la gente que se encontraba en la estación de autobuses de esa ciudad. Los dos atacantes fueron asimismo abatidos por efectivos de la Policía de Fronteras de Israel. El atentado contra el hotel Paraiso, en el que también perdieron la vida nueve personas de nacionalidad keniana, fue cometido por tres individuos que se inmolaron al activar varios explosivos a la entrada del establecimiento, al que acababa de llegar un grupo de 270 israelíes para pasar una vacaciones. Dieciséis personas fueron asesinadas. Casi al mismo tiempo, otros tres individuos que viajaban en una camioneta, según la Policía Nacional de Kenia, atacaron con dos cohetes portátiles el avión de la compañía israelí “Arkía” en el que habían viajado los ciudadanos israelíes hasta Mombasa, ciudad situada en la costa keniana del océano Indico.
El ataque contra el avión, en el que no se registraron víctimas, se produjo cuando el aparato acababa de despegar de Mombasa con otros 240 israelíes a bordo, que regresaban a Tel Aviv en un vuelo chárter tras pasar una semana de vacaciones en Mombasa. “Este atentado contra la aviación civil supone una vuelta de tuerca en las acciones del terrorismo internacional, que hoy ha afectado a Israel y mañana puede hacerlo con aviones de EEUU y de otras nacionalidades”, manifestó el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Benjamín Netanyahu. El atentado suicida contra el hotel Paraiso, de capital israelí, se lo atribuyó una organización terrorista desconocida hasta ahora, el “Ejército Palestino, uno de cuyos portavoces notificó la autoría de la acción en una llamada telefónica al canal de televisión Al Manar. Sin embargo, la embajada de Kenia en Israel desestimó la veracidad de la llamada del denominado y atribuyó los dos atentados de Mombasa a la red terrorista Al-Qaeda, que lidera el saudí Osama ben Laden.
