LD (Agencias)
En una carta divulgada el pasado 21 de noviembre, el Gobierno de Colombia ha propuesto a las FARC realizar un intercambio humanitario de prisioneros en territorio venezolano. Para ello, Francia actuaría como garante. El Alto Comisionado para la Paz del Gobierno, Luis Carlos Restrepo, señalaba que la administración de Álvaro Uribe “dispuesto a realizar una reunión con los portavoces de las FARC para hablar sobre un acuerdo humanitario”. La sesión se podría verificar en los primeros días de diciembre.
Sin embargo, las FARC respondieron que “no entienden un acuerdo humanitario si antes no se pacta una zona de despeje” y que bajo “ningún motivo aceptarán hablar de intercambio humanitario en territorio que no sea colombiano, y que por tanto será indispensable crear una zona de despeje en Colombia para ese fin”.
De igual manera, la organización terrorista exige que durante la eventual negociación del intercambio humanitario, “sus hombres en prisión permanezcan en Colombia y que solamente ellos decidan si se van del país en calidad de refugiados a una nación amiga”. De igual manera, las FARC establecen que “el intercambio debe ser independiente de un eventual proceso de paz” y que continúan firmes en su posición de “no aceptar la mediación de las Naciones Unidas” en el tema del intercambio de secuestrados por terroristas presos en las cárceles del país.
Sin embargo, las FARC respondieron que “no entienden un acuerdo humanitario si antes no se pacta una zona de despeje” y que bajo “ningún motivo aceptarán hablar de intercambio humanitario en territorio que no sea colombiano, y que por tanto será indispensable crear una zona de despeje en Colombia para ese fin”.
De igual manera, la organización terrorista exige que durante la eventual negociación del intercambio humanitario, “sus hombres en prisión permanezcan en Colombia y que solamente ellos decidan si se van del país en calidad de refugiados a una nación amiga”. De igual manera, las FARC establecen que “el intercambio debe ser independiente de un eventual proceso de paz” y que continúan firmes en su posición de “no aceptar la mediación de las Naciones Unidas” en el tema del intercambio de secuestrados por terroristas presos en las cárceles del país.
