(Libertad Digital)
Giscard D'Estaing presentó el anteproyecto del futuro "tratado constitucional" de la UE que, pese a no ser de momento más que un "esqueleto", contiene ya significativas novedades. La Convención comenzó a debatir el borrador que comporta una simplificación extraordinaria de los tratados actuales. El boceto consta de sólo 205 artículos, la mitad de los que existen en la actualidad (414). De estos, propone la "modificación o adaptación" de 136 artículos, y la "reformulación o agrupación" de otros 73. Una vez que este armazón esté "rellenado", será sometido a mediados de 2003 a los gobiernos de la UE, que negociarán los cambios en los tratados actuales en una Conferencia Intergubernamental.
Doble ciudadanía y libre abandono de la UE
Como importante novedad resalta en el artículo 5 que todo ciudadano tendrá una "doble ciudadanía", la nacional y la europea, y utilizará libremente una u otra, a su conveniencia, con los derechos y deberes que impliquen. Otro artículo destacable (número 45) establece el procedimiento para la suspensión de los derechos de pertenencia a la Unión en caso de constatación de una violación de los principios y valores de la Unión por parte de un Estado miembro. "Si un país saliera de la UE automáticamente sus ciudadanos perderían la nacionalidad europea ya que ambos contenidos hay que verlos conjuntamente", explicó Klaus Hansch, representante del Parlamento Europeo en la Mesa de la Convención, autora del proyecto. En el apartado constitucional la gran novedad es la inclusión de la Carta de Derechos Fundamentales, que los Quince no pudieron incorporar en el Tratado de Niza (2000) debido sobre todo a la oposición del Reino Unido.
Nuevo nombre, nueva configuración
El nuevo Tratado tendría, según la propuesta, un Preámbulo en el que se definirá el "nombre" de la Unión, que podría ser, según Giscard, "Estados Unidos de Europa" o "Europa Unida". Posteriormente habría una división en tres partes: Arquitectura Constitucional, Política y Acciones de la Unión, y Disposiciones Generales Finales. La primera de ellas constaría de diez apartados: la definición y objetivos de la Unión, ciudadanía europea y derechos fundamentales, competencias, instituciones, puesta en marcha de las competencias, vida democrática, finanzas, acción de la Unión en el mundo, la Unión y su entorno próximo, y pertenencia a la Unión.
Doble ciudadanía y libre abandono de la UE
Como importante novedad resalta en el artículo 5 que todo ciudadano tendrá una "doble ciudadanía", la nacional y la europea, y utilizará libremente una u otra, a su conveniencia, con los derechos y deberes que impliquen. Otro artículo destacable (número 45) establece el procedimiento para la suspensión de los derechos de pertenencia a la Unión en caso de constatación de una violación de los principios y valores de la Unión por parte de un Estado miembro. "Si un país saliera de la UE automáticamente sus ciudadanos perderían la nacionalidad europea ya que ambos contenidos hay que verlos conjuntamente", explicó Klaus Hansch, representante del Parlamento Europeo en la Mesa de la Convención, autora del proyecto. En el apartado constitucional la gran novedad es la inclusión de la Carta de Derechos Fundamentales, que los Quince no pudieron incorporar en el Tratado de Niza (2000) debido sobre todo a la oposición del Reino Unido.
Nuevo nombre, nueva configuración
El nuevo Tratado tendría, según la propuesta, un Preámbulo en el que se definirá el "nombre" de la Unión, que podría ser, según Giscard, "Estados Unidos de Europa" o "Europa Unida". Posteriormente habría una división en tres partes: Arquitectura Constitucional, Política y Acciones de la Unión, y Disposiciones Generales Finales. La primera de ellas constaría de diez apartados: la definición y objetivos de la Unión, ciudadanía europea y derechos fundamentales, competencias, instituciones, puesta en marcha de las competencias, vida democrática, finanzas, acción de la Unión en el mundo, la Unión y su entorno próximo, y pertenencia a la Unión.
