L D (EFE)
Washington urge a Corea del Norte a cumplir con los requisitos del OIEA y a permitir la revisión de sus plantas nucleares. Claire Buchan, una de las portavoces de la Casa Blanca, ha indicado que EEUU "no negociará (con el Gobierno de Pyonyang) bajo amenazas y compromisos incumplidos". Hacía estas advertencias tras conocer el anuncio del Gobierno norcoreano de expulsar a los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica. El director del Departamento de Energía Nuclear norcoreano, Lee Jae Sun, señaló, en una carta al director del OIEA, Mohamed El Baradei, que la permanencia de los inspectores no tiene justificación al haberse reactivado las centrales nucleares.
En este sentido, un documento, que se titula “Boletín de Corea” y consta de 16 páginas, menciona un informe hecho público la semana pasada en Pyongyang en el que se avisa de que Corea del Norte está preparada para "golpear sin piedad a los imperialistas que han sitiado el país". Según dice, "Corea del Norte desarrolló con independencia su tecnología nuclear durante décadas. Congeló sus reactores nucleares hace 10 años tras firmar un acuerdo con Estados Unidos. Ahora Washington está creando desconfianza. Podemos activar y descongelar los reactores nucleares en segundos". El parte oficial añade que "EEUU y sus seguidores han planeado un complot contra Corea del Norte tras el que ocultan objetivos políticos siniestros".
"El comandante Kim Jong Il (hijo del gran líder Kim Il Sung) ha dado prioridad al desarrollo de las Fuerzas Armadas logrando un poderoso Ejército, invencible y dotado de principios ideológicos invulnerables", subraya el documento, que agrega que "el Ejército ha sido entrenado por Kim Jong Il para que ame al pueblo y esté dispuesto a dar su vida por la nación". Horas antes de hacer público este boletín, las acciones tomadas por Corea del Norte para reactivar un reactor nuclear en la central de Yongbyon habían causado una "seria preocupación" en el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), de la ONU, para el que supone una aproximación al "abismo nuclear".
Corea del Norte sigue manteniendo fuertes vínculos con China –posiblemente el único país del mundo que sostiene al régimen de Pyongyang, quizá por inercia ideológica–, aunque su respaldo a Kim Jong Il se va debilitando a medida que se refuerzan los vínculos con Corea del Sur. Esta posición quedó clara cuando el presidente chino, Jiang Zemin, y su colega ruso, Vladimir Putin, se comprometieron en noviembre a colaborar para frenar los programas nucleares de Corea del Norte, país que, según Washington, está gobernado por "un líder raro e imprevisible".
En este sentido, un documento, que se titula “Boletín de Corea” y consta de 16 páginas, menciona un informe hecho público la semana pasada en Pyongyang en el que se avisa de que Corea del Norte está preparada para "golpear sin piedad a los imperialistas que han sitiado el país". Según dice, "Corea del Norte desarrolló con independencia su tecnología nuclear durante décadas. Congeló sus reactores nucleares hace 10 años tras firmar un acuerdo con Estados Unidos. Ahora Washington está creando desconfianza. Podemos activar y descongelar los reactores nucleares en segundos". El parte oficial añade que "EEUU y sus seguidores han planeado un complot contra Corea del Norte tras el que ocultan objetivos políticos siniestros".
"El comandante Kim Jong Il (hijo del gran líder Kim Il Sung) ha dado prioridad al desarrollo de las Fuerzas Armadas logrando un poderoso Ejército, invencible y dotado de principios ideológicos invulnerables", subraya el documento, que agrega que "el Ejército ha sido entrenado por Kim Jong Il para que ame al pueblo y esté dispuesto a dar su vida por la nación". Horas antes de hacer público este boletín, las acciones tomadas por Corea del Norte para reactivar un reactor nuclear en la central de Yongbyon habían causado una "seria preocupación" en el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), de la ONU, para el que supone una aproximación al "abismo nuclear".
Corea del Norte sigue manteniendo fuertes vínculos con China –posiblemente el único país del mundo que sostiene al régimen de Pyongyang, quizá por inercia ideológica–, aunque su respaldo a Kim Jong Il se va debilitando a medida que se refuerzan los vínculos con Corea del Sur. Esta posición quedó clara cuando el presidente chino, Jiang Zemin, y su colega ruso, Vladimir Putin, se comprometieron en noviembre a colaborar para frenar los programas nucleares de Corea del Norte, país que, según Washington, está gobernado por "un líder raro e imprevisible".
