LD (Agencias)
Costas Simitis se mostró especialmente inclinado a apoyar las decisiones de la ONU como garante de la legalidad internacional, que “deben ser supremas para nosotros”, y que “se apliquen al pie de la letra sus resoluciones”. Aunque confesó que no se sentía “Platón o Sócrates”, Simitis prometió “impulsar que la UE apoye la paz, que las armas de destrucción masiva desaparezcan, y que antiguas costumbres de hablar lenguajes diferentes no se reproduzcan”. El hecho de que cuatro países de la UE –España, Francia, Gran Bretaña y Alemnia- formen parte del Consejo de Seguridad de la ONU, “no significa que podamos hacer lo que queramos”, dijo Simitis.
A su juicio “los gobiernos europeos que en los últimos meses han dado muestras de división tienen que defender una posición común para alejar la guerra”. Sin embargo dejó abierta la puerta a posibles desacuerdos en el seno de la Unión Europea, “lo que generaría una crisis y la necesidad de contar con una política exterior común más fuerte”, señaló posteriormente en rueda de prensa.
En nombre del Grupo Popular Europeo, su presidente, el alemán Hans-Gert Poettering, apostó por “una postura europea” y criticó “a los gobiernos que van por libre”. La eurodiputada de Izquierda Unitaria Sylvia Kaufmann (Alemania) insistió en “impedir la guerra que tanto desea la Administración de George Bush”, mientras que el verde Daniel Cohn-Bendit (Francia) defendió que la UE “no se debe ocultar en las decisiones de la ONU sino influir directamente”.
A su juicio “los gobiernos europeos que en los últimos meses han dado muestras de división tienen que defender una posición común para alejar la guerra”. Sin embargo dejó abierta la puerta a posibles desacuerdos en el seno de la Unión Europea, “lo que generaría una crisis y la necesidad de contar con una política exterior común más fuerte”, señaló posteriormente en rueda de prensa.
En nombre del Grupo Popular Europeo, su presidente, el alemán Hans-Gert Poettering, apostó por “una postura europea” y criticó “a los gobiernos que van por libre”. La eurodiputada de Izquierda Unitaria Sylvia Kaufmann (Alemania) insistió en “impedir la guerra que tanto desea la Administración de George Bush”, mientras que el verde Daniel Cohn-Bendit (Francia) defendió que la UE “no se debe ocultar en las decisiones de la ONU sino influir directamente”.
