Menú
Daniel Rodríguez Herrera se pregunta por qué Biden puede seguir siendo presidente cuando no puede presentarse a la reelección.

Si Biden no está para ser candidato, ¿cómo va a seguir siendo presidente?

Daniel Rodríguez Herrera se pregunta por qué Biden puede seguir siendo presidente cuando no puede presentarse a la reelección.

Si hay algo que demuestra que tanto al Partido Demócrata como a los medios de comunicación norteamericanos lo único que les importa son los resultados electorales de noviembre, y no el bien del país, es que han presionado a Biden para que se retire de la candidatura, pero absolutamente nadie ha intentado que deje de ser presidente.

El repentino e inesperado "pato cojo", que es como se denomina allí a los cargos electos en su último mandato sin posibilidad de reelección, ha renunciado no porque esté senil, sino porque gracias al debate suficientes votantes se han dado cuenta y eso condenaba sus posibilidades de reelección. Según noticias de fuentes internas, tomó la decisión la noche del sábado cuando un par de personas de su confianza, amigos de toda la vida por así decir, lo convencieron de que no tenía posibilidades de ganar y de que el partido iba a aumentar a once la presión para que se fuera. Y tan incapacitado se ve a sí mismo que en lugar de ponerse delante de las cámaras para explicar su decisión, como sí hizo Lyndon Johnson en 1968, que es el precedente más cercano que tenemos, se limitó a poner un tuit.

Por cierto, menudo éxito para Elon Musk. Desde que se hizo con Twitter están todos los demócratas que trinan con él por habérsela arrebatado a su control, pero la noticia más importante de la política norteamericana en los últimos años la ha tenido su red social en exclusiva.

Pero me estoy desviando. Ya antes de que Biden renunciara, los republicanos estaban argumentando que si, como un creciente coro de demócratas clamaba, Biden no podía enfrentarse con éxito a una simple campaña electoral, ¿cómo no llegaban a la conclusión evidente de que tampoco podía ser presidente? ¿Cómo no pensar que los rivales de Estados Unidos en el mundo no se van a aprovechar de la situación?

Pero lo cierto es que Biden ya estaba así durante la campaña de 2020. Su estado era un poco mejor, sí, lo suficiente como para poder hacer la campaña desde el sótano de su casa con la excusa del covid. Este mandato no ha sido el mandato de Biden, sino el tercero de Obama: alrededor de tres cuartas partes del equipo del presidente también trabajó para Obama y personas clave del Gobierno, como Valerie Jarrett, son gente de confianza de Obama. Todo cobra algo de sentido una vez se asume que Biden ha dirigido entre poco y nada la Casa Blanca; por ejemplo, la falta de despidos ante errores catastróficos como la retirada de Afganistán, la oleada migratoria o el atentado contra Trump.

Tomemos este último caso, el más reciente. Kimberly Cheatle, la directora del Servicio Secreto, es la representación perfecta de lo que ha sido el Gobierno de Biden: centrada en mejorar el número de mujeres y minorías dentro de las filas de

Su agencia pública de guardaespaldas, se ha mostrado incapaz de responder ni a las preguntas más básicas del Congreso sobre los enormes fallos cometidos en la protección de Trump en el mitin de Pensilvania y, pese a asegurar que asumía la responsabilidad, no ha dimitido hasta más de una semana después y tras una comparecencia de varias horas en que todos los congresistas, de ambos partidos, le han dicho de todo; unanimidad que no se había visto desde hacía mucho en Washington. Como quien lleva el Gobierno no es un político con algo de sensibilidad a la opinión pública, sino fontaneros que no responden ante nadie, ¿qué razón hay para irse? Cheatle no la tenía, así que ha aguantado más de una semana con la esperanza de que una investigación interna de 60 días le diese algo de espacio para respirar hasta que se ha dado cuenta de que no tenía escapatoria posible.

La verdadera razón por la que Biden puede seguir de presidente cuando no ya no está como para ser candidato es porque en la práctica el Gobierno lo llevan otros, pero la campaña no la podía subcontratar.

Temas

comentarios