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Daniel Rodríguez Herrera analiza lo que ocurrió en el reciente debate entre Kamala Harris y Donald Trump.

Trump pierde el debate de los candidatos que no saben debatir

Daniel Rodríguez Herrera analiza lo que ocurrió en el reciente debate entre Kamala Harris y Donald Trump.

Ni Kamala Harris ni Donald Trump son buenos en los debates. Trump puede dar buenos golpes, como fue su respuesta en el último debate con Biden a una de las incoherentes frases del demócrata: "No he entendido lo que ha dicho. Creo que él tampoco sabe lo que ha dicho". Pero tiende a irse por las ramas y hablar en un idioma interno que sólo quienes lo escuchan habitualmente entienden. Harris, por su parte, también es capaz de lanzar buenos golpes, pero tiene una mandíbula de cristal. Así que había cierta expectación con quien perdía menos en el debate de anoche. Y, merced en buena parte a los moderadores, algo que todo el mundo esperaba, fue Harris quien triunfó, pero a los puntos, no por KO.

Lo de la aguja y el pajar se queda corto para describir lo difícil encontrar un periodista de derechas en un debate presidencial en Estados Unidos. Pero hay algunos periodistas de izquierdas más justos y honestos que otros, y lo de ayer de ABC fue flagrante. Kamala Harris no fue corregida ni una sola vez y no porque no mintiera: lo hizo sobre los policías muertos el 6 de enero de 2021, que no hubo, sobre Trump llamando "buena gente" a los manifestantes racistas de Charlotesville, que no lo hizo, sobre que ella no animó a donar para ayudar a los participantes en los disturbios del Black Live Matters, que lo hizo, sobre que jamás estuvo en contra del fracking, que lo estaba y seguramente lo sigue estando y así podríamos seguir un rato.

En cambio, los moderadores llamaron la atención a Trump en varias ocasiones, no siempre injustamente, pues de todos es conocida la afición del expresidente a, cuando menos, exagerar. Por ejemplo, dijo que en algunos estados demócratas era legal matar a un niño tras un aborto fallido que resulte en el nacimiento del bebé vivo. Eso, tomado literalmente, es mentira. Y sin embargo sí existen estados, por ejemplo la Minnesota del candidato a vicepresidente Tim Walz, donde los médicos pueden dejar morir al bebé en ese caso sin consecuencias legales. También le corrigieron por hablar de los inmigrantes haitianos en Ohio que están cazando patos, gansos y hasta gatos para comérselos, la última sensación en las redes norteamericanas después de que se viralizara un post en Facebook hablando de ello. Y, sin embargo, hay una denuncia puesta ante la policía. Una exageración, sí, pues en caso de ser cierto sería un caso aislado. Pero tampoco sabemos, por ahora, que sea falso.

En todo caso, un gol en propia puerta de los que tiende a meterse Trump en estos casos. Anda que no hay cosas más graves y más contrastadas que denunciar a costa de la apertura de fronteras del Gobierno demócrata y va y se mete con un asunto que forma parte de ese "lenguaje interno" de la derecha más politizada y que es probable que el espectador medio no sepa ni de qué va.

¿Qué impresión puede haber causado todo esto ante los televidentes? Dado que en momentos dio la sensación de ser un debate de tres contra uno, quizá no mucho, porque puede favorecer a ambos. Y seguro que menos que el hecho de que dedicaran todo el comienzo del debate, el que más ojos y oídos atentos del público tiene, al aborto. Como comenté al comienzo de la campaña, si ésta se enfoca en la inmigración ganará Trump, si lo hace en el aborto lo hará Biden, digo… Harris.

Kamala Harris ganó a los puntos porque, por ella o por la ayuda de los moderadores, logró salir del debate sin que Trump lanzara un golpe que mostrara su mandíbula de cristal, sin tener que explicar sus cambios de posición y, en muchos casos, sin tener que explicar qué políticas concretas apoya, si las moderadas que ha filtrado su campaña o las extremistas que ella ha apoyado explícitamente durante toda su carrera. Trump perdió porque se metió en jardines donde no debía meterse y estuvo más a la defensiva durante todo el debate salvo en el cierre, donde por fin tuvo éxito en vincular a Harris con las políticas concretas de la administración de Biden que más pueden perjudicarla.

Está por ver el peso que tiene el debate en las encuestas. A priori diría que entre poco o nada, pero de beneficiar a alguien sería a Kamala. Como diría el propio Trump, tendremos que esperar a ver qué pasa.

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