
El debate celebrado anoche en la cadena ABC News en EEUU entre Kamala Harris, candidata demócrata y el republicano Donald Trump, ha agriado todavía más la campaña entre ambos, entre otras cosas, con la beligerancia, también, de los moderadores del debate contra Donald Trump. Es más, ambos argumentaron contra el candidato republicano en algunas de sus intervenciones, pero no quisieron sacar los colores a Kamala Harris cuando esta se desdecía de declaraciones anteriores o repetía alguno de los bulos habituales que emplea la izquierda contra el candidato republicano.
Por ejemplo, Harris señaló que nunca había estado contra el fracking pese a que existen documentos gráficos que demuestran que la candidata sí se ha manifestado abiertamente en contra de esta tecnología. Fue concretamente en 2019 cuando ella y Biden se mostraron dispuestos a acabar con los combustibles fósiles y ella en un debate llegó a afirmar que "no hay duda en esto, estoy a favor de prohibir el fracking". Pues bien, durante el debate de anoche, Harris dijo que nunca ha estado en contra del fracking y, pese a ser un asunto muy sensible en EEUU, por la influencia de esta tecnología en estados clave como Pensilvania, los presentadores decidieron obviarlo. Eso sí, acusaron a Trump de hacerse eco de un bulo cuando éste dijo que en estados como en Ohio, "los inmigrantes se están comiendo a sus mascotas", pese a que hay una denuncia hecha a la policía.
Durante el debate, el expresidente Trump y la vicepresidenta Harris se han acusado mutuamente de "no tener un plan" para el país. Mientras que Harris ha asegurado que Trump solo pretende "bajar los impuestos a los ricos", el magnate ha afirmado que la candidata demócrata "copia" la política de "cuatro frases" del actual presidente, Joe Biden, cuya gestión ha dejado la "mayor tasa de inflación" de la historia del país. Una afirmación que, de nuevo, contaba con la oposición de los moderadores.
Tras ello, Trump ha destacado que su Administración logró una de las tasas de inflación más bajas de Estados Unidos, y ha defendido sus políticas incluso respecto a la gestión de la pandemia de covid-19. Harris, por su parte, ha expresado que pretende mejorar la situación de la clase media y trabajadora, centrándose en las familias jóvenes y en los altos precios de los alquileres de la vivienda. Lo que no han destacado ni Harris ni los moderadores del debate ha sido que precisamente la administración Trump fue la que más ha favorecido el empleo y el incremento de salarios de las clases más deprimidas en EEUU. Bajo su administración, casi se logró el pleno empleo y los salarios de las capas más desfavorecidas de EEUU subió notablemente, lo que ha permitido capear la inflación sufrida durante la administración Biden de mejor manera.
Pero inasequible a la realidad, Kamala Harris ha afirmado que Trump "nos dejó los peores datos de desempleo desde la Gran Depresión. Donald Trump nos dejó la peor epidemia pública en un siglo. Donald Trump nos dejó el peor ataque a nuestra democracia desde la Guerra Civil. Y lo que hemos hecho es limpiar el desastre de Donald Trump. Lo que hemos hecho y lo que pretendo hacer es construir sobre lo que sabemos". Naturalmente, los malos datos del final del mandato de Trump fueron debidos a la pandemia y el rebote posterior durante el de Biden fue debido al final de las restricciones bajo la pandemia.