
El gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, ha anunciado este lunes que no se presentará a la reelección para que "puedan ser otros los que se encarguen de los comicios". Esta decisión ha sido adoptada a medida que crecen las críticas vertidas en su contra por parte del expresidente estadounidense, Donald Trump, y el resto del Partido Republicano.
"Minnesota tiene que ser lo primero, siempre. Hoy estoy orgulloso del trabajo que hemos realizado. He decidido retirarme de la carrera y dejar que otros se preocupen por las elecciones mientras yo me concentro en el trabajo", ha aseverado el que fuera número dos de Kamala Harris para las presidenciales de 2024.
Walz ha manifestado que el año 2025 ha sido "extraordinariamente difícil" para el estado que lidera, alegando que "un grupo de criminales organizados han tratado de sacar provecho de la generosidad estatal".
Pero es Walz quien ha sido acusado de permitir a ese "grupo de criminales organizados" de la minoría somalí cometer un fraude masivo de fondos federales, que ya ha llevado a numerosas condenas por los casos relacionados con la ayuda alimentaria durante el covid, pero que se extiende a numerosos otros programas federales, como es el de apoyo a guarderías.
Hasta la captura de Nicolás Maduro, la actualidad norteamericana se ha centrado en un vídeo viral del youtuber Nick Shirley, en el que se ve cómo visita un buen número de supuestas guarderías que reciben fondos públicos sin encontrar un sólo niño. El seguimiento del caso que han hecho medios demócratas como el New York Times se ha interpretado como un modo de presionar a Walz para que renunciara a su campaña por la reelección y así poder sustituirlo por otro demócrata que no esté manchado por el escándalo y tenga más posibilidades de ganar.
Walz, sin embargo, ha acusado a Donald Trump y a sus aliados republicanos de tratar de "rentabilizar la crisis" y "jugar a la política". "Quieren envenenar a nuestra gente y enfrentarnos a unos con otros", ha aseverado, antes de afirmar que ya se están tomando medidas para luchar contra el fraude. Sin embargo, las autoridades estatales no han investigado un solo caso; ha sido el FBI y la fiscalía federal la que ha llevado a las bandas somalíes a juicio y logrado sus condenas.

