
La exconsejera de Seguridad Nacional Susan Rice, actual miembro del consejo de administración de Netflix, ha señalado en una entrevista que las empresas que cedan a las presiones del Gobierno actual podrían enfrentar una "agenda de responsabilidad", en un claro eufemismo para referirse a represalias, si los demócratas recuperan la mayoría en la Cámara de Representantes en las elecciones de mitad de mandato de 2026 o en 2028 si ganan las presidenciales.
En declaraciones realizadas en el podcast Stay Tuned with Preet Bharara el pasado jueves, Rice criticó a corporaciones, bufetes, universidades y medios que, según ella, actúan por "interés propio a corto plazo" al adaptarse a las demandas de lealtad del presidente Trump. Afirmó que no habrá un escenario de "olvido y perdón" y que esas entidades "rendirán cuentas" cuando los demócratas ganen en las urnas. Rice subrayó que las compañías que "hincan la rodilla" ante Trump se encontrarían con "algo peor que con los pantalones bajados" ante un cambio de ciclo electoral:
Si estas empresas piensan que los demócratas, cuando vuelvan al poder, van a jugar con las reglas antiguas y decir: ‘Oh, no importa. Los perdonaremos por todas las personas que despidieron, todas las políticas y principios que violaron, todas las leyes que esquivaron’. Creo que les espera otra cosa.
Susan Rice regresó al consejo de Netflix en 2023 tras dejar el Gobierno demócrata. Sus palabras han generado controversia, especialmente en un momento en que Netflix se encuentra inmersa en negociaciones sensibles para una posible adquisición de activos de Warner Bros. Discovery, operación que requiere aprobación regulatoria federal.
Las declaraciones han provocado la respuesta del presidente Trump, quien en Truth Social instó a Netflix a despedir a Rice de inmediato o "pagar las consecuencias", calificándola de "trepa política" sin talento ni habilidades.
Días atrás, el senador Ted Cruz ya pidió explicaciones en X a la multinacional de Ted Sarandos sobre la presencia en su consejo de administración de una política con tanta influencia en el Partido Demócrata que se dedica a amenazar a los empresarios que no se alineen con su partido. No recibió respuesta.
This is a very good point.
Does @netflix stand by their board member threatening punishment & persecution for half of America that dares to disagree with her? https://t.co/JqZzYmgOkn
— Ted Cruz (@tedcruz) February 21, 2026
Por su parte, el fundador y consejero delegado de Netflix, Ted Sarandos, que no respondió a Ted Cruz, ha contestado a las críticas de Trump con filosofía. "Le gusta hacer muchas cosas en las redes sociales", señaló durante su paso por el programa Today de BBC Radio 4. Sobre las posibles consecuencias en la compra de Warner Bros, explicó que "se trata de un acuerdo comercial. No es un acuerdo político. Este acuerdo lo gestionan el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y los organismos reguladores de toda Europa y del resto del mundo". Hace unas semanas, Trump anunció que no se involucraría en la lucha de Netflix y Paramount por Warner Bros.
Susan Rice, persona de confianza de Obama
Susan Rice sirvió como embajadora de Estados Unidos ante la ONU desde que Obama fue elegido presidente en 2009 hasta 2013. Antes había tenido un cargo inferior en el Departamento de Estado durante la presidencia de Clinton, dedicada a África. Posteriormente, de 2013 a 2017, fue ascendida a un cargo de máxima confianza como asesora de Seguridad Nacional, donde coordinó la política exterior, incluyendo el acuerdo nuclear con Irán, la respuesta a la epidemia de ébola y la política de acercamiento a Cuba.
En la administración Biden, Susan Rice fue nombrada directora del Consejo de Política Doméstica de la Casa Blanca en enero de 2021, un puesto que se alejaba por completo de su experiencia de gobierno anterior, centrada en la política internacional. Como persona de la máxima confianza de Obama, su papel como supervisora de áreas como salud, inmigración y políticas de diversidad fue interpretado por muchos como la principal correa de transmisión entre el expresidente Obama y la administración de un Joe Biden con capacidades mentales cada vez más mermadas. Su posición se consideraba como una de las mayores pruebas de que el único mandato de Biden fue, en la práctica, el tercero de Obama.

